10/29/2018

El Monte y el guía de Munietsus 12

Y volviendo a las brañas parece evidente que la propia braña era insuficiente para alimentar al numeroso ganado que se reunía en ellas. Las brañas eran el campo base,  a partir del cual el ganado irradiaba en todas direcciones, primero en las partes bajas donde el pasto surgía antes para posteriormente ir ascendiendo a medida que este se iba desarrollando hasta culminar en la cima de la sierra en algunos casos.
La vinculación entre las brañas y algunas grandas es más que evidente: el Ganzal Samartino que ocupa la casi totalidad, de abajo a arriba, de la ladera derecha del Regueiro Samartino, está justamente encima de la Veiga Samartino; La Granda y La Grandina de Sestu Rapáu están justo por debajo de la Braña El Pradón de Bisulaz;el Teso La Veiga´l Tixidal ocupado por una granda anónima
también está relacionada con la Veiga que tiene a sus pies; la granda de la Vatsina Tixidal está por debajo de la Veiga Los Tsagozos. Es más la totalidad de las "grandas de altura" que bordean prácticamente todo el Monte a partir de los 1300 m. de altitud también están directamente relacionadas con zonas de pasto.
Granda del Teso la Veiga´l tixidal en proceso de recuperación.2018
Granda de la Vatsina Tixidal.2018
Grandas de altura del Ríu La Candanosa.2017
Grandas de altura del Ríu Las Fayonas.2018

A la dcha Granda y Grandina de Sestu Rapáu debajo del Pradón de Bisulaz.2018



Todas estas grandas, antes estaban mucho más despejadas de arbustos, ni que decir tiene de los árboles que actualmente las están recolonizando, y en ellas predominaban las zonas de pasto, con grandes y pequeñas camperas solo rotas por los frecuentes afloramientos rocosos que hay. Estas camperas eran el resultado de un largo proceso histórico de lucha entre el hombre y el bosque que hunde sus raíces en los lejanos tiempos de la domesticación de los animales; apoyándose primero en el fuego y el desbroce humano y luego en la siembra a voleo de la "grana" (semilla de hierba recogida de los lugares donde se almacenaba esta, siendo los "parreiros" los últimos conocidos) a lo que se sumaba la propagación de las plantas herbáceas y la inhibición de los arbustos y del arbolado por ramoneo realizada por los propios animales bovinos, vacas y bueis, pues no tenemos constancia de la presencia dentro de Munietsus de ovejas y cabras, transformó grandes espacios en zonas de pasto. Una larga lucha ya que ni el sustrato ni las altitudes permiten en Munietsus la existencia de camperas naturales estables, que tuvieron que ganarse a un monte cuya vocación forestal es innegable. Pero es que además, y esto es de suma importancia, en otras muchas zonas, sobre todo en las alomadas y las que tenían menores pendientes, los pastos convivían con el arbolado en una especie de monte adehesado en donde, junto a grandes árboles, aislados o en pequeños grupos, existían numerosos claros en donde el pasto crecía en abundancia.
Adehesamiento Vatsina Bovia.2018

Adehesamiento ganadero en Teso La Veiga´l Tixidal cerca de la braña.2018
Toda esta actividad ganadera, mantenida a lo largo de muchos siglos, requería también de una red viaria, por mínima que esta fuera. Hasta Las Tablizas y seguramente hasta Entramburríus di Murteiru cabe pensar en la existencia de caminos carreteros porque si no el acarreo de la "yerba" de los praus de siega que había en la vega sería inviable; lo mismo cabe pensar para la zona de Bisnuevo en donde tantos praus había, y las partes más cercanas de Decutsada. El resto del Monte estaría surcado por numerosas y amplias sendas, por las que circularía el ganado en las operaciones de su introducción y su salida de las brañas ya que están repartidas a lo largo y ancho de su superficie.
También sería necesario la existencia de algunos puentes para salvar los tramos fluviales cuando estos bajasen mucho caudal, al principio (primavera) y al final (mediados de otoño) del periodo de actividad ganadera, algo no muy dificil de conseguir pues la madera de roble, muy apropiada ya que es muy resistente y duradera al contacto con el agua era abundante. Los más cercanos a Las Tablizas estarían mejor construidos, el resto, unos simples varales a la larga apoyados en algo de borde paredado y unidos entre sí para evitar su separación, serían suficientes.
El acceso a las brañas dependía de la localización del pueblo que la utilizaba. Los tres pueblos de Ibias, Villardecendias, Oumente y Alguerdo, accederían a ellas a partir de sus propias brañas, situadas cerca de las cumbres aunque en la otra vertiente de la sierra. En el mapa del ICONA del 79 aparece perfectamente trazado el sendero por el que accedían Oumente y Villar a sus brañas de Os Pradallos y A Boizona.
Senda a la cabana de la braña A Boizona,Abajo la de la Braña Os Pradayos


Desde Os Pradallos y bajando, los de Oumente llegarían a su segunda braña: A Veiga as Galegas. Por su parte los de Alguerdo lo harían seguramente por El Pélago, descendiendo por las numerosas camperas que tenían por encima de su braña A Veiga Os Trabóis.
Valdebóis, también de Ibias, solo tenía una pequeña braña dentro de Munietsus y otra mucho más importante en la cumbre que ambos montes compartían. El acceso probablemente se iniciara por la Buqueta de Furmigueiros, donde estaba su importante Braña dos Furnigueiros, donde también había una sola cabana, pero de mayores dimensiones que las de dentro de Munietsus aunque solo utilizada por el pastor.
En el caso de los tres primeros pueblos estas brañas eran muy importantes y congregaban muchas cabezas de ganado pues eran pueblos relativamente grandes y con numerosos vecinos, con una media
de veinte vecinos de cada pueblo con acceso a la braña. Destaca el pueblo de Oumente que es el único con dos brañas y del que sabemos que tenía que pagar seis ducados anuales por su uso, derivado del alto valor que poseía la braña A Veiga as Galegas ya que era la que más se internaba en Munietsus y por tanto la que disponía de mayor espacio.
Estas brañas ibienses serían las causantes del mayor impacto sobre el bosque y los que lo erradicaron de las zonas altas a partir de los 1.300 m. de altitud como ya dijimos en otra parte.
El arriendo de las brañas a diferentes pueblos puede estar relacionado con una realidad existente anterior al proceso de feudalización iniciado en la Alta Edad Media. Este proceso provocó la adscripción del Monte de Munietsus, desde finales del siglo IX, a los progenitores de la futura casa  de los Queipo de Llano, mudada posteriormente en la de Toreno, así como el control sobre numerosas tierras que anteriormente eran propiedad de las comunidades campesinas asentadas en la zona.
También "robó" tierra, tanto cultivada como de monte de los entonces pequeños propietarios campesinos, el Monasterio de San Juan Bautista, enclavado en Veiga de Rengos y fundado en 1052 y que pronto pasó a depender del poderoso Monasterio de Corias, que tanto terreno llegaron a tener y controlar, no solo aquí sino en todo el Concejo de Cangas.
Hay quienes piensan que los propietarios primigenios del Monte Munietsus serían los vecinos de Mual, unido al resto de sus montes comunales. Esta visión se deriva de la localización del pueblo, situado al poco de iniciarse el valle del Ríu Munietsus, siendo además el último nucleo habitado de dicho valle. En todo el Concejo de Cangas y resto, al menos de Asturias, es frecuente que el último pueblo de un valle sea el que detente la propiedad de todo el fondo de dicho valle, ocurre así en Monesteriu d´Ermu, El Pueblu de Rengos, Monesteriu del Coto, Gillón, Tsamera, Xinestosu...Pero en realidad las cosas son más complejas. Por un lado Mual no era el último nucleo habitado antes de Munietsus; había una pequeña aldea en Rucabo, en el mayor vatse solano que hay antes de Las Tablizas, del que solo sé que desapareció a finales del siglo XIX y que los vecinos de Oubachu inscribieron como propios en el Registro de la Propiedad, en 1895, los términos que pertenecían a esta aldea.
Por otro el fondo de valle no siempre pertenece en exclusiva al último pueblo; en el caso del mencionado Tsamera, situado en uno de los dos ríos que conforman el Ríu Cibea (el otro sería el de Xinestosu), el fondo del valle esta ocupado, sobre todo el avesíu por el espléndido Monte del Sil, el mejor faéu no solo de Cibea sino también de Naviego, con algunas fayas de grandes dimensiones. Un bosque maduro y muy poco conocido. Pues bien este fondo de valle pertenece no solo a Tsamera, que tiene su excelente braña, con grandes cabañas, a los pies del bosque y de la granda que ocupa su ladera derecha, sino también a Vatsáu y creo que a Sonande y por encima del bosque hay una braña: el Tsobornal, adonde llevaban el ganado otros pueblos.
Personalmente y a pesar de ser de Mual creo que el Monte Munietsus es demasiado grande para ser propiedad de un solo pueblo y que estaría más repartido. Al hacerse con estos terrenos los ancestros de los condes de Toreno permitieron que las comunidades que antes los poseyeron pudieran seguir utilizándolos, eso si solo los pastos y a cambio de una compensación.
No tengo la menor duda sobre la pertenencia, en aquellos lejanos tiempos de los lugares altos a los pueblos ibienses: la mayor parte del fondo del Ríu Tixeirúa sería de Villardecendias, el de Refuexu de Oumente y el de La Candanosa de Alguerdo; aquí la barrera natural de la sierra mas que separar uniría dada la mayor lejanía del resto de pueblos. A la cercanía geográfica habría que añadir los largos lazos culturales y económicos que ambas zonas han mantenido a lo largo del tiempo.
A Oubachu, el otro pueblo del valle y situado a mayor altitud que Mual, le pertenecerían la mayor parte de las zonas medias y altas del solano del valle, coincidiendo su deslinde, más o menos, con los que sigue contando en la actualidad, a los que habría que sumar la zona de Valdebóis cercana al puerto del Counio, que inexplicablemente le fue arrebatada recientemente, y una parte del monte alto de Combu.
Valdebóis también voltearía la sierra en su zona de contacto. Puede incluso que los pueblos de la veiga de Rengos poseyeran algún tramo dentro de Munietsus, aunque ello es más dudoso, y que partes altas del Tixeirúa también dependerían de La Vilietsa, siendo el resto del Monte, posiblemente , propiedad de Mual.
Tan importantes, o más si cabe, como eran las brañas de Munietsus para los pueblos ibienses, lo eran para los pueblos de la orla de Veiga de Rengos: Pousada, Samartino Los Eiros, Los Eiros, Cruces; Ventanueva no era un pueblo, era una simple venta "La Venta" (una especie de bar-restaurante antiguo), construido y dependiente directamente de los Condes de Toreno, que tenían un gran palacio en la zona (solar de sus antepasados los Queipo de Llano) "la Mourietsa" y que eran propietarios no solo de Munietsus y de numerosas tierras repartidas por esta y otras zonas sino que también eran copropietarios de muchos terrenos comunales, en compañía de los vecinos de varios pueblos. Por ejemplo en Mual de las 64 varas o partes (unas 500 hectáreas) que conformaban los montes comunales, los Condes eran propietarios de casi la mitad: 29 y algo, razón por la que cobraban a los vecinos un real por cada gocho que saliera al monte comunal a comer bellotas. Con el tiempo muchas de estas tierras y partes fueron siendo compradas por los vecinos.
Estos pueblos de la veiga de Rengos tenían muy pocos montes debido a la proliferación de aldeas por la zona y al hecho de quedar encajonados en las partes bajas del valle. Tenían bastante desarrolladas las actividades agrarias, gracias a las buenas vegas existentes, pero éstas no eran suficientes y necesitaban el aporte de la ganadería y es en este contexto cuando las brañas que llevaban en Munietsus cobran un gran protagonismo.
Dichos pueblos, a excepción de Pousada, eran pequeños, no llegando, como media, a la decena de vecinos. Su acceso a Munietsus se realizaba valle arriba; antes de construirse la carretera que une La Venta con Mual, realizada por la Bosna a principios del siglo XX para facilitar la salida de lo que transformaba la serrería de Las Tablizas, la vía de unión entre ambos pueblos iba por la otra ladera,la derecha, la de enfrente a la actual, que se iniciaba un pelín por debajo de La Mourietsa y que bordeando La Venta ascendía hasta salir a la Chalga para evitar el desfiladero del Travanco, y salir a Mual por la Ponte Fonso o más arriba del pueblo, cruzando por la Ponte la Zreizalina y continuando por donde actualmente se hace yendo a Las Tablizas, hasta la Ponte Rucabo donde volvía a cambiar de ladera, metiendose por Tachorroso, La Infiesta, el Pradón de L´Armadina y llegando a Las Tablizas.
En la Vatina Entramboscampos esta el mayor estrechamiento de la pista.2018
Pista antigua entre vatsina Entramboscampos,el Teso La Granda´l Campo y El Pradón de L´Armadina
Dura y húmeda ascensión por La Infiesta. Arriba final de la pendiente.2018

Desde Las Tablizas continuaba ascendiendo por la vega del Ríu Munietsus. La Ponte La Zreizal permitía el acceso al Ríu Tixeirúa y subiendo por él se llegaba a las Veigas Las Varas, Samartino y La Folgueirosa. Los de Cruces tenían que seguir por el Ríu Munietsus y luego internarse por el Ríu Refuexu hasta llegar a su Veiga, en la confluencia de Refuexu con el Ríu Las Gallegas. Más aún tenían que subir los de Pousada, siguiendo por el río principal, ahora Ríu La Candanosa, hasta llegar a la confluencia entre este y la Regueira Las Tsagunas, donde estaba la Veiga´l Tixidal, su braña.
Mual accederia a sus brañas a partir de su Braña Vieja de Fontuteiro, de donde salía un camino a media ladera, sin subir al pico de El Cabrón, que llevaba a la colladina de la Veiga La Chunal y a La Fulgueirina y un poco más allá había una senda que bajaba, por entre las camperas de La Crespona, al Rechanu Cutsáu y El Cutsáu.
La sierra era muy transitada y no solo por el ganado. Desde la Veiga La Chunal y hasta debajo del pico del Chanu Alforxacu y casi llaneando discurría la llamada Carril de Tsumbón, un probable camino carretero, a la que se unía la, aún para mí enigmática, Sienda de los Difuntos que viniendo de El Pueblu (Rengos) había subido por Remolín (o Riumulín) y entre la Vatsina Fungudín y la Vatsina Lus Pozus de Tsumbón salía a la sierra dirigiéndose por lo visto a Tsarón. Del Alforxacu también salía una senda que continuaba por la sierra (ahora ya por la principal del Rañadoiro) en dirección a Riusecu.
Continúa siendo un misterio para mí la Veiga Bisnuevo; siempre creí que era una braña arrendada por Mual, pero en el pueblo nadie tiene constancia de ello; sabemos que en ella había una cabana y que perduró  por mucho tiempo, hasta las últimas cortas y aún más, un buen prau, utilizado todavía por los últimos administradores de Las Tablizas. Pero el topónimo Veiga nos induce a pensar que en ella, ademas de dicho prau, habría la típica campera de una braña, si hubiera solo un prau el topónimo sería de prau. Sigo creyendo que antiguamente la llevaría Mual y que desde ella también podían acceder a El Cutsáu y a la Veiga La Chunal-La Fulgueirina.
Espero aclarar en el futuro algunas dudas, por falta de datos, sobre Moncou. Este pequeño pueblo, situado como Cruces en la vertiente izquierda del Narcea, está muy cercano a la sierra que corre a unirse con la del Rañadoiro, linda con los montes de El Pueblu de Rengos y los de Mual y lo normal sería que tuviera alguna participación en Munietsus. Desde su braña la Veiga Moncou accedía a El Cabrón y es muy probable que compartiera con Mual, y posiblemente con El Pueblu, la Veiga La Chunal y el resto de la sierra.
Por su parte Oubachu accedería al Pradón de Bisulaz, la Braña Los Sagráus y La Brañina a partir de su braña, La Braña d´Oubachu, situada al lado de la Veiga´l Pumar y que constituía su braña más importante en esta zona, con varias cabanas y excelentes praus de siega, que había sustituido, según los de Oubachu, a la Veiga Vieja, situada un poco más arriba y cercana al Puerto del Counio. En la Veiga´l Pumar existió hasta no hace mucho tiempo un bar, El Refugio, probablemente relacionado con el coto de caza que afortunadamente, al menos para mí, también acabó desapareciendo.
La Veiga´l Pumar y las partes altas del Vatse Cabreiro.2017
Antes de que se acabara de construir la carretera a Ibias, finalizada a principios de la década de los veinte del siglo pasado, e incluso después, el acceso desde Oubachu a la Veiga´l Pumar se realizaba por una pista carretera que bordeaba la sierra que divide el Vatse Cabreiro del Ríu Munietsus, sin subir a los picos o elevaciones de esta, por la vertiente de Munietsus en su mayor parte.
La pista y la carretera confluirán en La Veiga´l Pumar. En lo alto Pico La Mesa. 2018
Desde la Veiga´l Pumar salía un camino, al principio en llano y que después ascendía para salvar las Penas de Fonculebrera y acceder posteriormente y bajando por un ramal a la izquierda a la Braña Los Sagráus; siguiendo recto continuaba hasta El Pradón de Bisulaz. Este camino, transformado en pista, al menos un tramo, se utilizaría para realizar unas cortas madereras y también como vía de penetración a Munietsus de la propia guardería para desplazarse más rápidamente por el Monte cuando se detectaban furtivos.
De la misma Veiga salía otro camino, que bajaba hasta La Brañina y que continuaba hasta Las Tablizas. La Brañina, en Decutsada, es probable que antiguamente fuera de Mual ya que en el deslinde definitivo entre los Montes de Oubachu y los de Munietsus, de 1926, se dice textualmente "la Brañina, antes llamada la Brañina de Moal", lo que nos hace pensar en dicha posibilidad.
Esta braña conoció a mediados de los años cincuenta del pasado siglo una inusitada actividad; como alguien de Mual me dijo era como un pueblín, a la tadicional cabana para el pastor del ganado se unieron otras tres: una para los madreñeiros, que fabricaban madreñas a partir de madera de abedul; otra para los xugueiros, que elaboraban xugos (yugos) a partir de madera de faya y una última cabana
para los que obtenían duela, destinada para envases del vino del Sur de España o de Burdeos, a partir de madera de roble y que llegó a contar hasta con cinco operarios.
A toda esta actividad se unió la tala maderera de fayas realizada por Pires (o Pire) entre 1958-62 que tenía una serrería en Veiga Rengos y que vendía la madera a una fabrica de sillas de alta gama y que fue quien construyo la pista que haciendo zetas conectaba La Brañina, su campo base, con la carretera que iba a Ibias y que comenzaba, o finalizaba según se mire, en la Vuelta Cimera, donde recientemente se ha construido un Mirador del oso. Recuerdo haber utilizado algún tramo de esta pista, o ella en su totalidad, aún fácilmente transitable en mis primeras visitas a Munietsus pero que hoy está tomada por la recolonización de rebotsos sapiegos y abedules y también por el pinar plantado y ya crecido que cubre amplias áreas del solano de Decutsada, en su mayoría propiedad de Oubachu.
Mirador del Oso en Vuelta Cimera.2018
Esta braña parece ser la causante de parte del desarbolado de la ladera de solano de Decutsada, pues ya en 1926, en el citado deslinde se habla del ganzal de La Brañina, desde esta a las Güérgolas.
El cambio de propietarios, de la Bosna Asturiana a Muniellos S.A. parece que no afectó mucho a las brañas ya que los pueblos que las tenían habían adquirido una especie de derechos sobre los pastos. Pero en 1954 los últimos propietarios, que pensaban explotar intensivamente el Monte, abarcando algunas zonas donde había brañas (sobre todo las de Veiga), solicitaron a la Administración la prohibición del pastoreo dentro de Muniellos y ésta, como en tantas otras demandas de los poderosos, accedió. Hubo un breve periodo de tránsito hasta principios de los sesenta en los que la prohibición coincidió con el derrumbe de las economías rurales tradicionales. Ya no se volvió a llevar ganado a las brañas de Munietsus, finalizando así su larga historia ganadera.
Diez años más tarde también finalizaron las cortas madereras y comenzó el largo proceso de recolonización del bosque, pero las secuelas de ambas actividades aún se ven en el paisaje y tardarán muchas generaciones, incluso de árboles, en borrarse, si es que alguna vez lo hacen. Por primera vez desde que se inició el Neolítico en la zona el Monte Munietsus tiene el privilegio de evolucionar a su antojo, libre de actividades antrópicas, excepto los incendios, pero como es una isla en un mundo cada vez más deteriorado queda por ver como lo hará.
Todos los datos relativos a la ganadería obligan a una reinterpretación de la tradicional visión de la evolución del paisaje dentro del Monte de Muniellos, que es aplicable, aunque a otra escala y con algunas matizaciones, al de muchas zonas cercanas.
En Munietsus veníamos admitiendo que la causa de su deforestación y transformación del paisaje habría sido provocado por las talas y cortas madereras que con mayor o menor intensidad había sufrido a lo largo de su historia. Antes de ellas Munietsus era como la madre de todos los bosques, un bosque virgen, un paisaje natural donde el bosque de frondosas campaba a sus anchas y que en espesas matas ocupaba todo el espacio, excepto, claro está, algunos lugares de roquedos puros sin suelo, de tseirones de grandes bloques y de los espacios inundados de agua todo el año como las tsagunas y los cursos fluviales.
Pensabamos, a grandes rasgos, que las grandas habían sido provocadas por talas a "matarrasa" que arrancaban de cuajo todo el arbolado, y que perduraban gracias a los recurrentes incendios que se daban en la zona. Los abundantes lugares más o menos adehesados los achacábamos a las talas de "entresaca", en las cuales sí se cortaban árboles, pero no todos, dejando algunos, aislados o en pequeños grupos. Y no se puede negar que en algunos lugares ello haya sido así, pero las talas no actuaron sobre un paisaje natural sino que lo hicieron sobre un paisaje ya muy alterado como consecuencia de la actividad ganadera. El bosque ya estaba muy humanizado y hasta podríamos decir que muy domesticado. De hecho la palabra que se utilizaba para designar a Munietsus era el de Monte y no el de bosque o similar; el concepto de monte no hace referencia a un espacio donde solo haya árboles, sino que junto a ellos existían también amplias zonas de pastos, en un delicado equilibrio que las cortas madereras acabarían rompiendo.
Este "paisaje equilibrado"y mantenido durante mucho tiempo, contaba con la ventaja de la minimización de los incendios porque había poco que hiciera prenderlos y propagarlos. El abandono de la ganadería "ambulante" ha provocado un hecho contradictorio: por un lado favorece la recolonización arbórea y por otro al tener que pasar esta recolonización por una previa del estrato arbustivo, provoca que los incendios ya encuentren "combustible" para propagarse virulentamente; pero dejaremos esto para otro momento.

9/23/2018

El Monte y el guía de Munietsus 11

He dejado de mencionar los topónimos sobre la utilización más tradicional del terreno, los relacionados con la actividad ganadera, el sector económico más importante a lo largo de la historia de esta parte de Asturias y que debido a su trascendencia y a su impacto sobre el paisaje merecen un análisis más detallado.
Dentro de estos el más destacado es el aplicado a las brañas. Las brañas se sitúan en zonas relativamente altas en donde la hierba y el pasto salen más tarde que en las partes más cercanas a los pueblos y a menor altitud. Los recursos de que disponían los campesinos de estos lugares les hacían imposible poseer una cabaña ganadera estabulada; la hierba que se segaba y se recogía seca de los "praus" y se almacenaba en los "parreiros" solo llegaba para alimentar al ganado en los duros meses del invierno en los que el ganado no salía de las "cortes". en cuanto el tiempo lo permitía había que sacar al ganado, primero a zonas bajas y posteriormente a zonas altas, donde se encontraban las brañas.
En Munietsus dos son los topónimos que se refieren a estos terrenos: braña y veiga, con la particularidad de que ambos términos se utilizan por las dos comunidades lingüísticas de su entorno.   Gracias a los topónimos podemos saber su número y su emplazamiento, algo que no conseguiríamos intentando buscarlas "físicamente", pues de muchas de ellas ya casi no quedan restos y el terreno a inspeccionar en Munietsus es, como ya dijimos, inmenso, por lo que se nos ocultarían la mayoría de ellas. Por su parte la documentación histórica solo menciona alguna y además no las suele situar en el espacio.
Lo más llamativo del tema es la gran cantidad de brañas que existen, bueno, que existieron, en Munietsus. Tarde un tiempo en darme cuenta de ello, afanado como estaba tratando de compilar todos los topónimos posibles; fue gracias a una ordenación alfabética que realicé de estos cuando me percaté de su magnitud. Tenemos datos de al menos doce (tres brañas  y nueve veigas), a las que habría que sumar otras cuatro situadas en los bordes, en los deslindes de Munietsus.
Es como si muchos de los pueblos del entorno tuvieran, al menos, una braña en Munietsus; lo de tener es relativo pues lo que tenían era el usufructo de los pastos, y ello a cambio de un pago anual a los propietarios del Monte, los Condes de Toreno. Los documentos históricos dicen que la renta la abonaban en "manteca", término confuso que hace referencia tanto a la manteca de gocho como a la mantequilla, aunque nos inclinamos por la primera por dos razones: es un producto de mayor durabilidad (la mantequilla se estropea antes) y además sabemos que los Condes eran unos grandes potentados en todo lo relacionado con el ganado porcino.
También sorprende el que la mayoría de las brañas no están enclavadas en zonas altas sino que lo hacen en vegas relativamente bajas, a lo que contribuye sin duda la larga extensión de los cursos fluviales en Munietsus, que hacen posible la existencia de abundantes vegas susceptibles de tales aprovechamientos.
Estas brañas de veiga siempre utilizan el entorno inmediato del río. A veces se aprovechan del ensanchamiento del valle que ofrece anchas y llaneadas vegas, como en la Veiga La Folgueirosa, y casi todas se benefician del aumento de la vega como consecuencia de la confluencia del río principal con alguno de sus afluentes: la Veiga Bisnuevo aprovecha la confluencia de todos sus arroyo altos, justamente por encima mismo del Vatse La Veiga. La Veiga Samartino además del ensanchamiento del valle aprovecha la desembocadura del Regueiro que lleva su mismo nombre. La Veiga Cruces se sitúa en la confluencia del Ríu Las Gallegas con el Refuexu, aprovechando además el suave final del Serrón de Las Berzas. La Veiga Las Gallegas se sitúa justamente debajo de la unión de los Regueiros Pradallos y Trousín, en la Vatsina de su mismo nombre. La Veiga´l Tixidal lo hace en la confluencia La Candanosa con su afluente la Regueira Las Tsagunas. La Veiga Los Trabois se sitúa en el desagüe de la Vatsina La Penona La Veiga Los Trabois en el Ríu La Candanosa. y, por último La Brañina en Decutsada se emplaza por encima de la unión de la Vatsina La Mata con el curso principal.
Ríu Tixeirúa, tras el Teso los Ciervos el valle se ensancha en las Veigas Samartino y La Folgueirosa.2018
En el fondo la Veiga Bisnuevo.2018
En la confluencia de abajo estaba la Veiga´l Tixidal. 2018
Abajo en el Ríu la Candanosa estaba la Veiga Los Trabois. 2018
Ríu de Refuexu con la Braña Los Pradallos, la Veiga Las Gallegas y la Veiga Cruces. 2018

El resto de brañas está alejado de la vega fluvial aunque siempre tiene cerca algún tipo de fuente donde pueda beber el ganado. Unas ocupan ciertos rellanos que el monte ofrece en sus tesos, casos del Pradón de Bisulaz, Veiga Los Tsagozos y Braña Los Pradallos, o en grandes cuencos de origen glaciar, como la Braña La Boizuna. Otras se asientan en collados de la sierra, como la Veiga La Chunal-La fulgueirina y la Braña de Furmigueiros.
En el primer rellano Braña Los Sagraos y en el segundo Chanetos.2018

Arriba a la izda de la niebla rellano de La Veiga Los Tsagozos y a la dcha inicio Braña de Furmigueiros. 2018
Sierra entre El Cabrón y el Pico La Crespona con la Veiga La Chunal-La Fulgueirina. 2018

La lista que sigue muestra su nombre completo, o nombres si era ibiense, el pueblo que la utilizaba, la altitud media en la que se encontraba y su localización dentro o en los bordes del Monte de Munietsus:
Dentro del Monte:
- Braña La Boizuna (Braña a Boizona).Villardecendias.1450 m.
- Braña Los Pradallos (Braña os Pradallos).Oumente. 1408 m.
  Los Pradallos d´Arriba más que una braña independiente era una zona de camperas por encima de la anterior y dependiente de ella.
-La Veiga Los Trabois (a Veiga os Trabois). Alguerdo. 1120 m.
-La Veiga Las Gallegas (a Veiga as Galegas). Oumente. 1000 m.
-Braña Los Sagraos. Oubatsu. 1260 m.
-La Veiga Bisnuevo. Mual ?. 950 m.
-La Veiga La Folgueirosa. Los Eiros. 1000 m.
-La Veiga Samartino. Samartino. 950 m.
-La Veiga Cruces. Cruces. 850 m.
-La Veiga´l Tixidal. Pousada Rengos. 1000 m.
-La Veiga los Tsagozos. Valdebois. 1450 m.
-La veiga Las Varas. Faltan datos.
En los bordes:
-La Brañina. Oubatsu (antiguamente de Mual). 950 m.
-Braña El Pradón de Bisulaz. Oubatsu. 1360 m.
-Braña de Furmigueiros (Braña dos Furnigueiros). Valdebois. 1422 m.
-La Veiga La Chunal-La Fulgueirina. Mual. 1402 m.
Tengo noticias de la existencia de otra braña la Braña de Riusecu, pero no lo tengo contastado ni localizada su ubicación.
Las brañas de Munietsus no son como las que hay en la mayoría de los pueblos del entorno y en general de toda la Cordillera Cantábrica Occidental. En estas últimas las brañas abarcan dos espacios diferentes: una a menor altura, pero alejada del pueblo, en el que se localizaban las cabañas, algunas auténticas casas por su tamaño y funcionalidad, donde entre otras cosas se guarecía el ganado y la gente por las noches y donde incluso se almacenaba la hierba de los praus de siega que circundaban las construcciones; eran por tanto terrenos particulares perfectamente diferenciables cuyos propietarios eran los diferentes vecinos de cada pueblo. Cada vecino, más o menos, una cabaña y un lote de praus.
El segundo espacio estaba por encima del anterior y eran terrenos comunales, grandes camperas de pasto donde, a lo sumo si estaba muy alejado del anterior, había una cabana de modestas dimensiones y solo para uso del pastor.
Con todo, la tipología era muy variada, a veces las cabañas estaban más dispersas entre sí y podían disponer de una especie de corral anexo a la cabaña para guardar el ganado, siendo la cabaña de menor tamaño. A veces las cabañas estaban juntas y eran de propietarios individuales y de uso exclusivo del pastor y la vega circundante era toda comunal. En fin hay muchas variantes.
En Munietsus, y algún otro sitio, eran diferentes, el espacio inferior donde estaban las cabañas y praus simplemente no existía porque en Munietsus la propiedad del suelo era de los Condes y porque su alejamiento de los nucleos humanos hacía inviable la existencia de praus. Solo había una cabana, cuyo esquema, según las últimas conocidas, sería el que sigue:
Planta rectangular, paredes de piedra con tejado a dos aguas de madera y recubierta con escobas y terrones. Dentro de la cabana solo había dos tablones anchos y alargados para dormir y un espacio entre ellos donde se podía hacer fuego para combatir el frío porque la comida, normalmente, se preparaba fuera, dentro de un círculo de piedras, con una dieta muy básica en la que se repetía mucho las "fabas cun touzín" (habas con tocino).
Restos cabana de La Veiga Los Trabois.2018
Idem anterior

Este esquema ofrecía alguna variante: en la Veiga La Chunal la cabana estaba en La Fulgueirina, era de planta cuadrada, de piedra con un curioso sistema de cubrición a doble vertiente. Se serraban troncos de árboles que estuviesen huecos por dentro y se hendían a la mitad obteniendo una especie de tejas, que se colocaban en el tejado exactamente como se hace con las tejas. Dentro no había tablones para dormir, había unos palos, unos varales, unos junto a otros, a la larga, sobre los que se tumbaba el pastor.
Había otras cabanas aún más primitivas, como la existente en El Cutsau, parecida a la tienda de los indios Norteamericanos, solo que en vez de ser de cuero eran de palos: palos dispuestos en círculo confluyendo arriba en un punto central y mínimamente forrados con escobas para evitar filtraciones de agua y para dormir de nuevo palos-varales para aislarse del suelo.
En la cabana dormían una o dos personas; si el pastor era adulto solía bastar con uno, pero si eran jóvenes lo habitual es que fueran dos. Su función era la de vigilar y proteger al ganado y normalmente eran vecinos del pueblo que tenía arrendada la braña y que se iban turnando en función del número de cabezas de ganado que tuviera cada uno (régimen de vecera), aunque también podía desempeñar esa labor una persona contratada, un brañeiro, al que pagaban entre todos los vecinos y que solían usar los pueblos más alejados del Monte Munietsus
La braña estaba formada por una gran campera, en donde siempre se situaba la cabana. En este lugar siempre se procuraba reunir, antes de que oscureciera, a todo el ganado para que en caso de que apareciese algún animal peligroso los pastores pudieran percatarse de su presencia y proceder a su defensa.
En los bordes de la campera empezaba a haber árboles, grandes árboles, pero muy espaciados entre sí, lo que permitía que allí también creciera el pasto.
Además de brañas y veigas hay más topónimos relacionados con la ganadería. Estarían los praus de siega, estos, por el hecho de que la hierba tenía que ser transportada, no podían encontrarse muy alejados de Las Tablizas; abundaban en la zona de Bisnuevo: Prau Santiago y los que había en el Vatsigatu´l Prau Pichón, en el Vatse de Pradín Nuevo y en el Vatse Prau La Vega; también los había cercanos como Prau Silvestre y Prau de Decutsada.
Prau L´Armadina y zona de praus de Bisnuevo. 2018

De otros no tenemos topónimos o se han perdido, tal vez por su pequeño tamaño, y que debían de ser abundantes en la vega del propio Ríu Munietsus, aguas arriba de Las Tablizas hasta cerca de la desembocadura del Ríu Refuexu, por donde aún se ven numerosas llanadas, ahora colonizadas por arboleda y que se mencionan, los praus, como posibles viveros de árboles en los planes Dasocráticos que la Administración exigía a Muniellos S.A. antes de autorizar las cortas y en los que debían figurar tareas encaminadas a la regeneración del bosque, entre otras la plantación de nuevos árboles, quedando así atestiguada su existencia.
Llanada de praus por encima de la Ponte la Zreizal. 2018

Por último también habría praus en la amplia vega aluvial de Las Tablizas, sobre todo en su vertiente derecha, donde posteriormente se instalaron las serrerías y en donde incluso después del desmantelamiento de estas, por cierto muy chapuceras pues el suelo hormigonado no se levantó sino que se cubrió con algo de tierra, volvieron a darse pastos y auténticos praus cuya hierba era segada y recolectada, durante algunos años, por una familia de no recuerdo que pueblo cercano.
Parte superior de la vertiente derecha de Las Tablizas. 2000
Estado actual de la vertiente derecha de Las Tablizas. 2018

Todos los praus de Bisnuevo estaban arrendados a vecinos de Mual, que disponían de una pequeña braña, con tres cabanas algo mayores que las de Munietsus, y algo de zona de pastos a sus pies, situada en la parte más baja del Teso´l Páxaru, donde este era más llano. Las cabanas estaban a la vera del cauce del Vatse Los Putseiros, y por debajo mismo de ellas pasaba la antigua pista de salida de Las Tablizas. De esta braña también dependía el Pradón de L´Armadina, situado en la vertiente derecha de Los Putseiros. No he contabilizado esta braña entre las de Munietsus, aunque esté en los bordes, porque difiere de aquellas al estar más vinculada a la existencia de praus.
Restos braña de Mual de Los Putseiros. 2018
Restos braña de Mual de Los Putseiros. 2018

El Prau Silvestre también estaba arrendado a un vecino de Mual, en  el pueblo dicen que era propiedad de la Casa Silvestre pero ello parece improbable pues esta ya dentro del Monte, más arriba de Las Tablizas. Respecto al de Decutsada es probable que lo llevara Mual, pero no lo tengo tan claro. El resto de praus, los de la vega aluvial de Las Tablizas y los de la vega del Ríu Munietsus, dependerían directamente de la explotación ganadera de Las Tablizas y empezarían a dejarse a monte, aunque de forma paulatina, a partir de la instalación de la primera serrería, que inutilizaría casi todos los de la vega aluvial por su instalación y por el almacenamiento primero de rollas y posteriormente de elaborados; en la vega perduraría alguno hasta fechas recientes pues incluso los últimos encargados de Las Tablizas aún disponían de ganado, uno incluso tenía un bar, y los utilizaban.
Un topónimo también relacionado con la ganadería es la Vatsina La Vaca, pegada a los praus de Bisnuevo y que es interesante porque este animal es muy infrecuente en la toponimia.
Estarían, por último, los topónimos que llevan "bovia" o "boi"; bovia deriva del latín boviem que significa lugar apropiado para el ganado bovino, del que tenemos cinco casos: Bovia del Munteiru, Vatsina Bovia, Vatsina La Bovia, Bovia de Riusecu y Bovia de Teleyerba, todas situadas en zonas altas; a ellas habría que sumar la Vatsina y el Pico La Guvia, ya que guvia es un derivado de bovia (cambiar la "b" inicial por una "g" es algo habitual en la zona). Los que llevan "boi" también son significativos porque boi en Ibias significa buey, pero ya lo hemos visto en las brañas: Boizuna y Trabois.
A las brañas recogidas en la toponimia tenemos que sumar alguna más que, por los motivos que fueran, no llevan el topónimo. En El Cutsao, a 1269 m. de altitud, tenían los de Mual una braña y luego arriba en la sierra el trozo que va desde el Pico La Crespona al Chano Alforxacu, la zona de Tsumbón, era como una gran braña sin cabanas, en la que confluían los ganados de Mual, procedentes de La Veiga La Chunal-La Fulgueirina y El Cutsao, los de Pueblo de Rengos, provenientes de La Veiga Las Rundietsas, y los de La Vilietsa, procedentes de dos de sus brañas, La Veiga La Roza y La Veiga La Braña. Toda esta zona tenía excelentes pastos y en ella además "moscaba" el ganado, es decir tomaba el fresco mientras rumiaba, favorecido por los vientos que siempre están presentes en la cima de la sierra.
El Cutsau. 2018

Otro tanto podríamos decir del tramo de la sierra que llega hasta la Buqueta de Tixeirúa, donde confluían los de La Vilietsa con los de Villardecendias; aquí junto al Pico La Guvia aún perdura una amplia granda metida contra Munietsus.
Pico La Guvia y su granda. 2018

9/09/2018

El Monte y el guía de Munietsus 10

El segundo árbol en importancia del Monte también tiene su representación en la toponimia; la fagus sylvática (haya-faya) aparece en dos: el Ríu las Fayonas y la Vatsina las Fayonas. En ambos casos el topónimo no parece referirse a un bosque de fayas, un faéu, ya que esa zona está en el solano, sino más bien a grupos de fayas de grandísimo tamaño, ingentes masas que medraron aprovechando las umbrías creadas por el enorme Teso de Sestu Rapau y de las que aún queda algún resto.
Vatsina las Fayonas. 2018
Vatsina las Fayonas, restos de grandes robles y fayas. 2018

Para hallar el topónimo del bosque habría que trasladarse al cercano Faéu Lus Azores de Mual, esquilmado una y otra vez para con su madera hacer transitable la fuerte pendiente existente en La Infiesta y tramos anteriores hasta salir al teso que da a la Vatsina Entrambuscampos, donde también se utilizaría en algunos puntos muy estrechos entre el roquedo, por la que discurría la vieja pista a Las Tablizas y por la que tanta madera se sacó de Munietsus. En Mual también tenemos la Treita la Faya y la Vatsina la Faya y en Valdebois el Vatse las fayas, algo realmente llamativo porque vatse es un nombre en bable occidental y el Monte Valdebois es ibiense, con un habla y toponimia galega.
Faéu Lus Azores. 2018

Del tercer árbol dominante también tenemos ejemplos, el abedul (betula celtibérica) en bable occidental pierde la "a" inicial, como en Vatsina Bedulín, igual que ocurre en el galego: A Bedulia en Valdebois; cuando mantiene la "a" se debe probablemente a su castellanización, como en Abedulín de Sierramala; este último topónimo cobro cierta relevancia pues aparecía como uno de los hitos de los deslindes del Monte Munietsus con los del Monte de Oubatsu con motivo de los pleitos habidos entre sus propietarios, el Conde de Toreno y los vecinos de Oubatsu. Y fue en ese momento, cuando el topónimo se escribió en un documento oficial, y por tanto castellanizado, lo hizo como abedulín, quedando así también el nombre a nivel popular; a fin de cuentas la diferencia era mínima. He mantenido Abedulín porqué todos mis informantes así lo decían.
También aparece en palabras compuestas: Tichabedul en la zona de Las Varas y del que desconozco el significado de la primera palabra.
Vatsina Bedulín.2018

El tejo (taxus baccata) también aparece en la toponimia de Munietsus; en bable occidental lo llamamos teixu y pasa por ser un árbol típico de las zonas norteñas de la Península Ibérica, aunque también los hay en zonas del sur como lo prueba el tejedal de Sierra Tejeda entre Málaga y Granada, que demuestra que su extensión no solo se circunscribía al norte.
En Munietsus es un árbol poco frecuente, todo lo contrario que en Valdebois donde hay una impresionante representación y en el que se conserva el topónimo Rigueiro as Teixeiras . También es infrecuente en el Monte La Vilietsa, a pesar de sus topónimos: Chanu´l Teixu, Fonte´l Teixu, Tesu´l Teixu y Reguera´l Tichidal.
En Munietsus tenemos la Vatsina Tixidal con dos grandes ejemplares, uno macho y otro hembra que propiciaron su recuperación, situados cerca de su confluencia con el Riu La Candanosa. También tenemos La Veiga y el Teso la Veiga´l Tixidal, donde hay algún ejemplar adulto y una colonia más joven algo por debajo.
A la Dcha Vatsina Tixidal,de frente Tesu La Veiga´l Tixidal. 2016

El topónimo Ríu Tixeirúa también parece referirse a tejos, pero en este valle no he localizado ningún ejemplar. Tixeirúa se deriva del topónimo galego Tixeiroa, nombre con el que conocían las partes altas de este valle los habitantes de Villardecendias. Aquí los tejos hay que buscarlos en las partes altas del regueiro donde estaban sus molinos, un afluente del río Ibias. Tixeiroa acabó dando el nombre al mayor valle de Munietsus, con un ligero retoque
El acebo (ilex aquifolium) en Munietsus aparece como xardón: Vatsigata´l xardón, Pontiga del Xardón, igual que en Mual: Lus Xardunzones, y La Vilietsa: Granda los Xardones Xuntos. Xardón es el nombre con el que se le conoce popularmente por toda la zona. Sin embargo en otras zonas del mismo Cangas se le llama acebo, baste recordar el Santuario del Acebo, donde se celebra una afamada romería. También en Valdebois le llaman acebo, como atestiguan los topónimos: A Braña
d´Acebal, Rigueiro d´Acebal y Valicata d´Acebal.
Es curioso que en El Bierzo leones llamen xardón a los ejemplares jóvenes de la encina (quercus ilex subsp. ballota o rotundifolia); lo cierto es que ambas especies, acebo y encina presentan ciertas similitudes en la hoja: ambas son perennes, no caen en otoño, y como medida defensiva frente al ramoneo de los herbívoros ambas poseen muchos pinchos, sobretodo las que están más cerca del suelo.
Ejemplo de Xardón arboreo. Vatsina da Eira. 2017

Un topónimo que ya hace muchísimo tiempo que ha dejado de tener significado es el de queiruela: La Queiruela y el Vatsigato la Queiruela, situadas ambas en el final de Sestu Gordu, en su parte más baja y que destacan por sus débiles suelos con mucha piedra y roca madre. Podríamos decir que la queiruela es el nombre del asturleones para referirse a la brecina (calluna vulgaris) o en un sentido más amplio a los brezos; su versión castellana sería quirihuela y la portuguesa queiro, desconocemos la galega.
A la izda La Queiruela, la parte más baja de Sestu Gordu.2018

La acepción más moderna para los brezos es la de ganzo: ganzo negro (erica australis) con flores violaceas y ganzo blanco (erica arborea) con flores blancas. En Munietsus solo tenemos el topónimo Ganzal Samartino y en Mual la Pena´l ganzu. La acepción urz o uz, típica en otras zonas, tampoco era desconocida en nuestra zona, en Valdebois tenemos el Sesto da Uz. En Mual tenemos Reiduz, que da nombre al valle más importante de todo el avesíu; siempre me sorprendió que no tuviera delante del nombre otro como regueiro, vatse o similar, hasta que me di cuenta de que ya lo lleva incorporado pues Reiduz se deriva de ríu de uz (otro ejemplo de "re" como simplificación de ríu). Es un topónimo sin duda muy antiguo pues ese nombre ya se le aplicaba en una corta de robles en 1772-73 en que junto al bosque había grandas de uz como consecuencia de la gran actividad de pastoreo a que era sometida esa zona y en donde además del ganado vacuno también se llevaba ganado caprino, rebaños de cabras, como atestigua el nombre del pico de esta zona: El Cabrón. Parece pues que uz existió en nuestra tierra y por los motivos que fueran acabó siendo desplazado por ganzo.
También tenemos el helecho (pteridium aquilinun) que en la zona llamamos folgueira o fulgueira y que aparece en Munietsus como La Fulgueirina y La Veiga la Fulgueirosa; similar al que tenemos en Mual: Tesu La Fulgueirosa o en Cibuyo: Fulgueirua. En Valdebois, que falan galego, sería de la misma manera: O Chao da Fulgueiría, Vale da Fulgueiría; otro ejemplo de palabras compartidas entre bable occidental y galego de Ibias. Puede ser que en el entorno de Cangas villa y en zonas más alejadas fuera folguera, suprimiendo la "i" intermedia, pero no estoy seguro, lo que esta claro es que difiere mucho de la versión en bable central: felecho, más cercana a la versión castellana.
La Fulgueirina envuelta en la niebla. 2018

Me permitiréis dar un consejo para aquellas personas que de vez en cuando gusten de darse un paseo por los montes: si podéis evitad andar por zonas donde haya muchas folgueiras porque es en esta planta donde se agazapan las molestas y a veces peligrosas garrapatas, a la espera de que pase algún animal o persona, al que detectan por el calor que despiden, y agarrarse a él para luego buscar un sitio donde clavar su aparato succionador y que nos puede transmitir alguna enfermedad. Si consiguen agarrarse, ese mismo día o en los siguientes notaréis un picor y al tocar esa zona detectaréis la garrapata clavada en la piel, hay que agarrarla con cuidado o con una pinza que no la corte y tirar suavemente para que se desprenda toda ella por qué si le queda la cabeza más adelante puede provocarnos graves problemas. Las hay muy pequeñas aunque también las hay de mayor tamaño y antes abundaban mucho y era frecuente verlas en todos los animales domésticos, sobre todo en las vacas donde llegaban a alcanzar un gran tamaño, como la de una canica. Al desaparecer el pastoreo en los montes su número disminuyó pero últimamente vuelven a ser frecuentes.
El cerezo (prunus avium) ha conseguido asilvestrarse y estar presente por todos nuestros montes, y en todos ellos su nombre es zreizal. En Munietsus se repite su nombre en el cierre de Penas Negras, valle arriba: Vatsina, Ponte, Veladeiru y Buqueta la Zreizal.
Obviamente no se puede pretender que la toponimia sea un catálogo detallado de toda la flora existente en el Monte Munietsus, la toponimia es lo que es y solo aparecen algunas especies que por un motivo u otro llamaban la atención de sus usuarios.
También contamos con topónimos relacionados con la caza y con otras utilizaciones que se hacían del terreno.
Sobre la caza las hay de dos tipos, en función de que esta fuera directa o indirecta; la directa implica la participación activa del cazador, pertrechado con rifle o escopeta, agazapado en un sitio concreto hacia el que la batida, desarrollada por los perros y los ayudantes (personas del lugar que luego serán los porteadores de las piezas abatidas), empujaba a los animales que hubiera en la zona. Tenemos el Teso´l Reten, en el solano antes de Fonculebrera, Vatsina Veladeiru y el Veladeiru la Zreizal, al final de Penas Negras y su deslinde con el gran valle de Tixeirúa.
Por su parte los relacionados con la caza indirecta utilizarían cepos, lazadas u otro tipo de trampas, una caza "ciega" pues no se sabía el animal que podía quedar atrapado. Tenemos Tesu L´Armadina, Pena L´Armadina, Campu L´Armadietsa, los tres en el deslinde entre el valle de Bisnuevo y el avesiu de Las Tablizas, y Armada del Madreñeiro, en el deslinde entre el Ríu Las Fayonas y el valle de La Candanosa.
Evidentemente habría otros muchos lugares donde se practicara la caza pero estos son los que han quedado reflejados en la toponimia.
Pena L´Armadina. 2018

Ligado al aprovechamiento de los árboles para producir carbón vegetal contamos con dos topónimos: Las Carboneras y el Teso Los Carboneros. El primero está un pelín por debajo de la llanada del Mulín del Mouro, por encima de la pista que iba pegada al Ríu Tixeirúa, en su vertiente izquierda y en donde había restos de paredes de piedra, al pie del impresionante faéu que asciende hasta Sestu Gordu. El Teso Los Carboneros se encuentra en Decutsada, separando dos vaguadas de las partes bajas del Regueiro; su nombre parece derivarse de un rellano que posee justo a la vera de la senda que va a las Tsagunas y en donde se realizaría el paso de la madera a carbón vegetal. El rellano ya está ocupado por robles, uno bastante viejo y convertido en un cándanu que nos indica que dicha actividad era bastante antigua y anterior a las grandes cortas madereras iniciadas a principios del siglo XX; Tenía acceso a las fayas que hay en la vaguada ya que presumiblemente eran las fayas la materia prima, aunque si no las había también se utilizaba el roble.
Teso Los Carboneros. 2018
Cándanu del Teso Los Carboneros. 2018

Referido a la explotación más conocida de Munietsus, la madera, también tenemos varios casos, aunque son menos de lo que cabría esperar. Ello, sin duda, viene motivado porque son topónimos relativamente modernos pues a fin de cuentas la explotación maderera solo abarca un periodo de tiempo más o menos corto dentro de la larga historia que posee este monte. Decíamos líneas atrás que los topónimos son nombres con bastante antigüedad y los que hay en Munietsus así lo demuestran ya que son, mayoritariamente, anteriores a las talas, vinculadas a actividades o características que nada tenían que ver con estas.
 El más llamativo de todos quizás sea Las Tablizas, lugar donde la madera se transformaba, entre otras cosas, en tablas, de ahí el nombre. Antes de las cortas ya existiría un asentamiento humano, pero relacionado con actividades ganaderas y algo de agricultura a pequeña escala y básicamente de autoconsumo. Lógicamente tendría otro nombre pero este se ha perdido, perdurando el que hace referencia a su última actividad.
Las Tablizas ocupan un aluvión, que ha creado una superficie llana y amplia que destaca en estos valles tan cerradas y pendientes; el río lo corta en dos partes, en el margen izquierdo estaban las casas, dos al menos, y varios anexos. En el margen derecho estaba la serrería.
La primera serrería se instaló a principios del siglo XX cuando los Condes vendieron el Monte y los nuevos propietarios, Bosna Asturiana, decidieron explotar la madera de una forma más moderna, transformando "in situ" las rollas, que antes salían tal cual del monte  (o como mucho transformadas en duelas para barricas), en productos más elaborados y por tanto de mayor valor añadido. Para dotar de energía a la serrería construyeron una central hidroeléctrica, que estaría enclavada en la parte central del aluvión derecho y así no cortar la única pista de salida de Las Tablizas situada un poco más abajo y que internándose por Bisnuevo continuaba por la vertiente derecha del río hasta llegar a la Ponte Rucabo donde cambiaba de vertiente. De este emplazamiento da fe el topónimo Vatsina La Central, situada precisamente en dicho lugar; topónimo muy moderno y totalmente castellano ya que no había ninguna palabra en bable occidental que pudiera nombrarlo.
A mediados del mismo siglo nuevos propietarios, Muniellos S.A. (Herreros), desmantelaron la vieja serrería que había sido arrasada por un incendio, y en su lugar construyeron una nueva y más potente que fue la que perduró hasta tiempos más recientes. La central hidroeléctrica se desplazó hasta lo que hoy es la entrada de la Reserva, antes del encajonamiento que sufre el río después de la vega aluvial, por donde se había construido una nueva pista para facilitar la salida de los diferentes productos elaborados en la serrería. Para acceder desde la nueva pista a la central , en la que dos operarios de Mual velaban por su correcto funcionamiento, se construyó un puente peatonal, unos simples varales con barandilla a los lados: El Pontigo. Este y La Central pasaron a ser dos nuevos topónimos.
Estado actual de la Central. 2018

Para que la central dispusiera de agua se construyó un gran banzau aguas arriba: un gran muro de hormigón atravesando el río que estancaba el agua y al que estaba conectado un canal de madera que llevaba el agua hasta encima de la central. El canal ya casi ha desaparecido y el banzau esta roto pero lo que nunca desaparecerá es el topónimo Vatsina´l Banzau, situado un pelín por debajo.
El topónimo banzau es desconocido en el valle de Mual, solo existe este caso; aquí a los muros que estancaban el agua del río para regar los praus o abastecer los molinos siempre se les ha llamado valladas; se trata pues de un topónimo muy moderno e importado de otros sitios de Asturias donde su uso era frecuente, como en la zona de Besullo, donde nació Alejandro Casona, relacionado con las ferrerías.
El Banzau en 2017

Hay otro topónimo relacionado con las talas pero que no sabría explicar; en el tramo del Ríu Refuexu, en su vertiente derecha tenemos El Serradeiru y Vatsina Serradeiru, no tengo noticias de que por allí hubiera una serrería así que más bien habría que relacionarlo con lugares donde se serraban los troncos en secciones para su traslado a Las Tablizas, o más lejos a los Nogales de Cangas donde se almacenaban las rollas cuando en Las Tablizas no había aún serrería.
Quedarían por ver un grupo de topónimos más imaginativos que podríamos llamarlos comparativos o de semejanza porque su nombre compara lo que significa con otra cosa. destacan varios:
Vatse L´Infierno en Bisnuevo, que ya mencioné en otra parte. Veréis yo he recorrido otros lugares con un nombre similar o parecido pero siempre relacioné este paraje con el faéu de Tiblos, en Somiedo, Sobre el que había un dicho y cuya versión castellana rezaba:
"Permita Dios que te vayas
más allá de los infiernos
al Principado de Asturias
al concejo de Somiedo al bosque de Tiblos
donde el diablo dijo miedo".
Siempre me he quedado con las ganas de visitar este faéu y creo que nunca lo haré pues su visita está prohibida, pero lo de "donde el diablo dijo miedo" siempre me ha calado hondo.
Al fondo en el centro Vatse L´Infierno. 2018

Penas Negras, zona donde predominan una especie de grandes rocas hincadas, grandes farallones rocosos con cortadas salvajes, tseirones. El nombre supongo que le viene porque los afloramientos rocosos rompen con el verde dominante de la zona boscosa. Cuando comencé a visitar Munietsus las penas resaltaban muchísimo pero en la actualidad una colonización arbórea excepcional las ha difuminado un tanto, a pesar de lo cual se siguen viendo perfectamente. En Penas Negras están Pena La Lata, seguramente por su forna , un bote o lata, parece un menhir gigante clavado en el suelo, y Pena Cuelgaloscuras de claro sentido metafórico pues no hay constancia de que tal cosa sucediera, rodeada de grandes cortadas.
Penas Negras, a la izda Pena Castietsu y Pena la Lata.2018
Penas Negras, en el centro Pena de Cuelgaloscuras y sus cortados. 2018

Las Varas (Teso, Penas, Vatse y Veiga) derivado de la forma que siempre tuvieron las fayas de la parte media y alta del vatse, rectas y altas, pareciéndose, salvando las distancias, a las varas de vareixar los castaños, que por cierto eran de ablanu (avellano).
Órriu Valcárcel. Situado en la collada de O Pélago y cercano al Aguayu de Alguerdo es un claro ejemplo de un topónimo de bable occidental enclavado en un área de dominio linguístico ibiense, de hecho el nombre es desconocido por las gentes de Alguerdo.
La percepción del relieve y sus accidentes topográficos era muy distinta entre los habitantes de los pueblos de Ibias cercanos y los situados en el valle del Ríu Munietsus y los de la veiga de Rengos. Los primeros solían ver Munietsus, primero desde lo alto de la sierra y aunque despues y ya metidos dentro de él su visión fuera, también, de abajo hacia arriba, predominaba en ellos la primera visión, que era también la última cuando se despedían de él, nuevamente desde la sierra. Por contra los del valle casi siempre veían Munietsus de abajo hacia arriba y ello provocaba que picuetos que apenas resaltaban vistos desde arriba lo hicieran con un carácter muy marcado vistos desde abajo.
Desde el valle l´Órriu Valcárcel es como un pequeño bultito que sobresale en la vaguada; si seguimos subiendo y acercándonos a él, sobresale mucho más y es como si estuviera formado por varias pilastras de pura roca y precisamente de esa visión deriva su nombre: la posible semejanza entre esas formas naturales y los "pegoyos" que sustentan un hórreo u órriu.
En la vaguada de la izda "bultito"del Órriu Valcarcel. 2018

El Miradoiro de las Tsagunas. Situado en el inicio del Serrapo, justo en la confluencia de dos cerros inferiores, el Teso La Veiga´l Tixidal y el teso "anónimo" que divide la Vatsina las Tsagunas del inicio del Vatse La Candanosa. Es una pequeña elevación que se continua hacia arriba en un amplio rellano y que tiene a sus pies un pronunciado y rocoso desnivel. Su orientación lateral respecto a las lagunas y el estar situado un poco por encima de estas le hace poseer una visión inmejorable de todo el grupo y de esa circunstancia parece derivarse su nombre.
Su nombre es una clara adaptación al bable occidental del galego Miradeiro das Laguas y antaño estaba muy despejado de vegetación arbustiva o arbórea, debido a la intensiva actividad ganadera de la zona y servía de mirador o mejor dicho de punto de vigilancia para observar la evolución del ganado por estos terrenos. Actualmente el rellano superior está ocupado por un abedular en pleno proceso de recuperación pero el escarpe inferior sigue siendo perfectamente visible desde las partes bajas.
Arriba del todo Miadoiro de las Tsagunas
Miradoiro desde el Vatse La Candanosa. 2018
Miradoiro desde la primera tsaguna. 2018

Queda una larga retahila de topónimos cuyo significado desconozco: La Fastia, La Hozcona, La Hozquina, Garabeño, Tsagozos, Trousin, Fradalicos y tantos otros. Si alguien lo sabe sería interesante que lo hiciera constar, por ejemplo en los comentarios del blog.

La Ruta a Las Tsagunas 47. Dos teixus monumentales de Caguatses d´Arriba y otros árboles notables.

  El interior del teixu de Caguatses d´Arriba, un lugar donde poder soñar. 25 agosto 2.025. De los teixus de Caguatses d´Arriba cabría desta...