12/30/2022

El Monte y el guía de Munietsus 98. La imaginación. Vatsina da Eira.

Vatsina da Eira con buen arbolado en el entorno de la senda. 26 julio 2016.

Caminar rápido con la vista y el cuerpo más levantado me permitía ver todo lo que me rodeaba. Pero cuando atisbaba un paisaje tan bello y único como el de La Penona, también me gustaba detenerme, sentarme y estar un rato obnubilado contemplándolo. Igualmente paraba cuando visualmente observaba un lugar que trataba de examinar a fondo, pero estas como la de La Penona eran de otro tipo. No examinaba nada en concreto, ni tomaba notas de ningún tipo, ni hacía fotos ni croquis. Simplemente miraba y me dejaba llevar. A medida que el cuerpo se iba despojando de la calentura provocada por el ejercicio físico, mi mente y mi cuerpo se desmaterializaban del todo. El paisaje era como una ventana abierta a un estado de ensoñación. 

La inconfundible y ensoñadora visión de La Penona. 27 julio 2018.

Es difícil explicar con palabras este estado. Los sentidos paladeaban esa sensación de libertad: el aire y el sol acariciando mi piel, el tenue roce de otros y diminutos seres vivos, el olor de las cosas que me rodeaban, el silencio sosegante y tranquilizador y los grandiosos espacios llenos de belleza, de paz y de armonía. Es fácil entonces caer en la ensoñación.

No diré que es como volar porque yo siempre he padecido algo de vértigo y sobrevolar estos paisajes es seguro que me lo harían padecer. En cierto viaje a los Picos de Europa, en el Mirador de Ordiales me sentí aterrado al colgarme sobre aquel profundo precipicio, y eso que unas piedras elevadas servían de parapeto. Tuve que echarme algo hacia atrás y luego asomando solo la cabeza pude admirar los bosques y las moles rocosas, agrestes y peladas que se veían a lo lejos. A lo que me refiero es a la sensación de flotar sobre las cosas sin que el vértigo nos incomode y dejarse llevar, hasta tan lejos como nos permita nuestra imaginación.

Cantaba nuestro malogrado Antonio Vega en su canción "El sitio de mi recreo"

"Donde nos llevó la imaginación

Donde con los ojos cerrados

se divisan infinitos campos"

La sensibilidad de Antonio y su forma de transmitirla es sencillamente exquisita. Esta es para mí, junto a "la chica de ayer", su mejor composición. Pero si lo queréis oír al máximo de su expresividad os sugeriría que escucharais su interpretación de "agárrate a mí María", composición de Enrique Urquijo dedicada a su hija. Enrique y Antonio compartían, entre otras cosas como su amistad, su adicción a la mortífera heroína, que tanto daño causó en muchos jóvenes de nuestra generación. Enrique se había muerto precisamente a causa de una sobredosis y su banda Los Secretos estaban preparando un disco de homenaje. Invitaron a diversos grupos y solistas a participar en él, interpretando canciones compuestas por Enrique. Cuenta Álvaro Urquijo, hermano de Enrique y líder de los nuevos Secretos, que Antonio apareció por el estudio de grabación y que ante la pregunta de que canción le gustaría interpretar el contestó sentándose ante un piano comenzando a tocar esta canción. Los miembros de la banda conscientes de la valía de aquella interpretación rápidamente cogieron sus instrumentos para acompañarlo y grabarlo.

La Canción original cantada por Enrique es buena, muy buena, pero creo que esta versión de Antonio la supera. Su sensibilidad y espontaneidad brotan de tal manera que consigue que se ericen los pelos de nuestra piel y que un nudo nos atenace la garganta, ¡sublime!

La sintonía entre ambos músicos era total, ambos compartían las mismas adicciones y como estas interferían en su vida cotidiana. Antonio cantó la canción como si fuera suya, de su creación ya que sentía las mismas cosas que Enrique cuando la escribió y además la muerte de este le hizo abrirse del todo, cantando a corazón abierto. En su voz, un tema personal de Enrique se transforma en un asunto universal que a todos nos atañe: el canto del desvalido. La versión recomendada se encuentra en el disco de Los Secretos "A tu lado" un homenaje a Enrique Urquijo.

También trataba el tema que ahora nos atañe el dúo femenino Vainica Doble, muy desconocido para la mayoría de las personas. Las Vainica "rara avis" en el mundo del pop-rock español donde las mujeres, como en tantas otras ramas de la cultura y de la vida misma, están relegadas a un segundo plano. Pero Vainica Doble eran unas grandísimas compositoras, con unas letras donde desgranaban toda su ternura y su capacidad para describir poéticamente variadas realidades sociales.

El protagonista de "alas de algodón", Juan, es un tipo sencillo y pobre, con una mísera vida y con unos sueños también míseros, pero dotado de una potente imaginación.

"Así vivía Juan con su imaginación

que le hacía olvidar su condición

para escapar y despegar de su rincón

para poder volar, volar, volar.

.....

Poderosa fantasía la de Juan

que aún así podía escuchar el mar

en un caracol pintado en purpurina

y volar tras la procesión de golondrinas

pegadas a la pared verde veronés"

Y como decía o cantaba otro gran trovador en castellano, el gran Pablo Guerrero

"Vamos viviendo amigo

vamos así viviendo

porque guardamos como 

un rincón de sol en la cabeza

como un rincón de sol"

Poderosa nuestra mente, tanto que incluso puede trascender a nuestros sentidos. Ocurre cuando leemos un buen libro, cuando vemos y leemos un buen comic o cuando vemos y oímos una buena película y experimentamos como propias las sensaciones de otros y las descripciones aparecen vivitas y coleando ante nosotros. O cuando el sonido y el recitar de la música nos llevan de viaje a un mundo de sensaciones. Sin olvidarnos de los placeres estéticos que nos brindan las artes plásticas (la arquitectura, la escultura, la pintura...).

Pero ninguna de las "artes" creadas por el ser humano puede competir con la naturaleza, en parte porque esta no silencia ninguno de nuestros sentidos. En la naturaleza el cuerpo y la mente, el alfa y el omega que conforman al ser humano, pueden dar rienda suelta a todas sus potencialidades. En pie de igualdad, sin perjuicio de ninguna de las dos partes. Démosles a los sentidos su ración de dicha y flotemos luego con nuestra imaginación. Sintamos con nuestros sentidos las maravillas vivas que nos rodean y flotemos con las incomparables vistas, paisajes y enclaves que se nos ofrecen.

Caer en la fascinación y en el ensueño es algo muy fácil de sentir en muchos de los rincones y paisajes que se nos ofrecen en Muniellos. La magia flota en muchos de sus ambientes y su belleza nos emboba todos los sentidos. No es algo que este fuera del alcance de cualquier persona. También lo puedes sentir tú. Procura estar solo pues la compañía y la palabra no te lo permitirán. Observa, siente y déjate llevar. No tienes más que dejar que tu sensibilidad se desborde por los poros de tu piel y dejar que tu mente se libere de las ataduras terrenas. Es como una potente droga natural, con muchos efectos secundarios ya que una vez que lo hayas probado no deseará más que repetirlo una y otra vez. Está ahí, a tu alcance, sin necesidad de tomar nada, sin coste alguno.

Valle abajo y tras la Vatsina La Penona La Veiga Los Trabóis está la Vatsina Da Eira, la mayor de toda la vertiente izquierda del Ríu La Candanosa antes del Ríu Las Fayonas. La vatsina tiene dos cabeceras, la que da contra La Penona está algo más baja, al estarlo también la propia sierra, y en ella quedan los restos de un antiguo circo glaciar. 

Circo de Vatsina da Eira al pie del Pico del Sestón, bordeado por tseirones. Foto Google.

Resulta llamativo que en el solano del Ríu La Candanosa existieran tantos circos glaciares, aunque creo que este es el último valle abajo. Y es llamativo porque en los solanos suele haber menos circos que en los avesíus. La mayor insolación del solano hacía que en estos la nieve se derritiera antes o más deprisa que en los umbrosos avesíus. Una prueba más que demuestra lo activos que fueron los glaciares en nuestro territorio, más de lo que se venía creyendo hasta hace poco tiempo. Por contra a la otra cabecera, que asciende más alto en dirección al Pico del Sestón (1.571 m.) no se le ve resto alguno.

Por fortuna el arbolado ya lleva un tiempo instalado en esas zonas altas. En el circo, camuflando los tseirones e incluso ocupando algunas partes del Pico del Sestón donde la roca madre aflora de vez en cuando, salpicado también por algunas pequeñas grandas.

En general la vatsina está muy colonizada, conformando un bosque joven con zonas muy densas y en proceso de expansión en pequeñas zonas aún sin colonizar. El teso contra la Vatsina Tixidal es más rocoso y desarbolado en el entorno de la senda de Las Tsagunas, y más abajo tiene algún tseirón pequeño. El cerro que la separa de La Penona es muy suave en sus partes altas, con grandas que se mantienen cerro abajo donde este se ensancha y se aterraza en algún punto. 

En el centro Vatsina da Eira, bastante arbolada. Foto Google.


Excelente bosque en el curso principal de Vatsina da Eira. 27 julio 2018.


El teso contra Vatsina Tixidal está aún muy desarbolado. 27 julio 2018.

El topónimo "da Eira" es, por supuesto, galego, los de Alguerdo llamaban a esta zona "O Chou d´Eira". Los "asturianos" solo le añadieron "vatsina", eliminando "o Chou" porque ignoraban su significado (posiblemente signifique "el lugar", "el lugar de la era" si lo dijéramos en castellano). Este añadido de "vatsina" se repite en algunos topónimos que ya hemos visto. Topónimos en los que, en su versión más arcaica, no aparecía, ni vatsina ni "valia", su equivalente en gallego. Aquí nos damos cuenta de ello al contrastar la toponimia gallega, la más antigua, con la asturiana, más reciente o al menos posterior a la que utilizaban los pueblos de Ibias.

Que duda cabe que la larga, en el tiempo, explotación maderera del Monte acabara repercutiendo, de alguna manera, en su toponimia. Ahora solo me centraré en lo que venimos diciendo. 

Si comparamos la toponimia del Monte Muniellos con la de otros lugares del entorno nos daremos cuenta de la meticulosidad de este en lo relacionado con los cursos, regulares o irregulares, de agua y sus dos vertientes. Todos o casi todos tienen un nombre, siendo los que comienzan por vatsina los más abundantes. En los otros montes aparecen muchos nombres pero no abundan tanto los que comienzan por Vatsina. A mi modo de ver esto está relacionado con la explotación maderera que sufrió Munietsus.

La BOSNA, la empresa de los que compraron el Monte a los Condes de Toreno en 1.901, igual que luego hizo Muniellos S.A., fraccionó en numerosas unidades la totalidad del Monte, de cara a una explotación más eficiente. Las vatsinas, con sus cursos, y los tesos, por su fácil localización y visibilidad tanto sobre el terreno como sobre los mapas, constituirían las separaciones entre esas unidades y para no liarse todos ellos tenían que tener un nombre. 

Bosque de Muniellos de la Bosna, muy antiguo y aún sin las divisiones que posteriormente se le hicieron.

Muchas vatsinas y tesos ya tenían esos nombres encabezando el nombre completo. La empresa lo respetó, eso sí castellanizándolos todo lo posible en su documentación. Pero había vatsinas y tesos que no tenían esos nombres. Los lugareños las conocían por algún elemento significativo enclavado en ellos que sí tenían un nombre propio. Lo que la empresa hizo fue simplemente añadirle a ese nombre, precediéndolo, la palabra "vallina". Los tesos serían llamados así: "teso" (o cerro) seguido del nombre de una de las vatsinas que deslindaba. 

Detalle del mapa.


Detalle del mapa.

"Vallina", lógicamente transformada en "vatsina", no tuvo mayores problemas en acoplarse a la toponimia popular ya que no alteraba en nada el sentido del topónimo. Teso sin embargo no corrió esa suerte y solo perduraron en la memoria colectiva, que eso es en esencia la toponimia, aquellos que ya se llamaban así desde tiempos lejanos. 

Detalle mapa.


Detalle del mapa.

Eira en gallego hace referencia al lugar, normalmente enlosado, donde se matsaba el cereal después de su siega para separar el grano de la patsa. En castellano a dicho lugar lo llamaban la era y en bable occidental l´era.

Pero, ¿dónde está la eira de este lugar?. Es impensable que aquí en pleno Monte Munietsus, rodeada e inmersa en el bosque y a bastante altitud existiera una instalación de este tipo. Las eras siempre están en el entorno directo de los pueblos, dentro de ellos. Creo que aquí ocurre lo mismo que con L´Era Farruco, de la que ya hemos hablado en otro capítulo. Estamos ante un topónimo comparativo, de semejanza. Algo existe en la zona que se puede comparar, al menos en algo, con una era.

Veréis, yendo por la senda de Fonculebrera en dirección a Las Tsagunas, justo antes de salir de la Vatsina da Eira hay un lugar precioso y lleno de encanto, del que quedé prendado desde la primera vez que lo vi. Un bonito tseirón enmarca por arriba y por los lados un espacio redondo asentado en una llanada, con un espacio más llano aún al lado de su borde inferior, donde ya se ha asentado algún que otro arbolillo pero que todavía se ve perfectamente, con esporádicas piedras por el entorno. En realidad se trata de la cubeta de un pequeño glaciar, un pequeño cuenco, y decir pequeño se queda corto porque todo él se ve con un solo golpe de vista, quedando muy al alcance de la mano. Ni que decir tiene que es el más pequeño que he visto en mi vida y el situado a menor altitud, en torno a los 1.240 m. 

Todo un gusto recorrer una senda llana, admirando la belleza de este precioso rincón. 26 julio 2016.


Tseirón por encima de la cubeta. 26 julio 2016.

Durante mucho tiempo creí que allí se encontraba la braña Los trabóis, de hecho el mapa del ICONA la sitúa por esta zona. Las piedras sueltas de la cubeta podían perfectamente ser los restos de una cabana y la campera podía estar en el teso contra La Penona, allí a su lado, donde se mantiene la llanada y donde abundan las folgueiras. 

Bedules saliendo en la campera que había en el teso llaneado contra La Penona. 26 julio 2016.

La cubeta dejaba parcialmente al descubierto su suelo rocoso, más visible tiempo atrás, constituyendo una especie de enlosado. Sí, creo que la cubeta sería la Eira de esta zona, un lugar con encanto que parece que no solo me engatusó a mí.

Zona de la cubeta. 26 julio 2016.


En rojo zona de la cubeta. Arriba Pico del Sestón y más a la dcha Pico Los Chagozos. 27 julio 2018.

 

Detalle de la zona de la cubeta. 27 julio 2018.


12/16/2022

El Monte y el Guía de Munietsus 97. Pena Belosa, Las Leiras, La Penona.

 

Las dos leiras de la Vatsina Bovia y una tercera en la Vatsina Piélago tal vez incluida en el topónimo Las Leiras. 27 julio 2018.

Me gustaría aclarar la localización de Pena Belosa (Pena Velosa) que aparece mal situada en muchos mapas y sobre todo porque también nosotros, mi hermano Naciu y yo, la teníamos mal ubicada en el mapa con los topónimos en bable occidental que los del Cuelmu habíamos enviado a la Consejería y que aparecen en el mapa de la Reserva con colores hipsométricos.

Tardé un tiempo en darme cuenta de ello, pues muchos de mis informantes de Mual o la localizaban mal o yo los interpretaba erróneamente. Solo hablando con los de Valdebóis y Alguerdo pude darme cuenta del error que habíamos cometido. Entonces yo creía que Pena Belosa era el pico que hay a continuación del Orriu Valcarcel, en dirección al Picu´l Counio. Pico situado a diferentes altitudes según los mapas (1.569 m. en el del IGN, 1.563 m. en el de colores hipsométricos y 1.581 m. en el del ICONA) y cuyo topónimo correcto es el de Pico Regueira d´Ovella. 

Pico Regueira d´Ovella desde Munietsus. La Pena Belosa de los mapas. 27 julio 2018.

El topónimo es, sin duda, galego, dado por los de Valdebóis y se repite aplicado a una braña, a una laguna y al mismo valle que desciende hacia el Río Viouga (le sobra la "a" inicial y la "s" final con la que aparece en muchos mapas), un afluente del Río Ibias. Los asturianos del Ríu Rengos, incluidos los de Mual y Oubachu sabían que Pena Belosa quedaba del lado de ese valle y lo aplicaban, por cercanía, a la zona de deslinde de la sierra en el entorno del pico. Los del IGN que aparte de diseñar los mapas también realizaban un trabajo de campo recopilando topónimos (lo normal es que este ya estuviera hecho con anterioridad) seguramente entrevistaron a "asturianos" por la importancia de Muniellos, y optaron por aplicarlo al pico. 

Vale de Pena Belosa, desde Ibias, a la izda, que más abajo recibe las aguas de su afluente el Vale de Pena Belosía. La línea blanca que se ve es la de la carretera. Foto Google.

Pero Pena Belosa no es ningún pico, ocupa la pared trasera del circo glaciar y su laguna (A lagúa de Pena Belosa) y la peña que sobresale por encima de ellos, recostados ambos, pared y peña, sobre el ramal que va al Pico Ciallo, al poco de iniciarse este y situado, por tanto, fuera de los límites del Monte Munietsus. Y ya puestos podríamos explicar el significado de este bello topónimo. 

Para no perderse- 0-circo glaciar A Lagúa de Pena Belosa. 1-Pena Belosa. 2-Pico Regueira d´Ovella. 3-La Penona. 4-Os Serrapos. 5-Pico Ciallo. 6-Pico Cazarnoso.7-Bovia del Munteiru.


Pena Belosa, claramente situada fuera de la sierra que deslinda Muniellos. Foto Google.

Beloso (o veloso) y su forma femenina belosa (velosa) es un nombre gallego que deriva del latino "villosus", que significa peludo, lleno de vello o de pelusa. Las paredes de Pena Belosa son totalmente verticales en la parte que se orienta más o menos hacia el Norte, encima del circo glaciar, lo que hace que esté casi siempre a la sombra. La falta de luz y la humedad hicieron crecer una pelusa de mofo (musgo) que cubre la mayor parte de la roca. Vista desde abajo, desde Valdebóis, el aspecto oscuro y peloso de aquella gran masa justificaría el nombre que le pusieron ya que la peña dominante de la zona, la cuarcita, destaca más bien por su color blanquecino. Este es seguramente su significado, pero fijaros en lo que son las cosas, beloso en vascuence significa precipicio grande, algo que se podría aplicar perfectamente a Pena Belosa.

Volviendo a terrenos del Monte Munietsus, en la Vatsina Bovia también hay restos de un antiguo circo glaciar y de erosión periglaciar. La hondonada está más marcada contra el Pico Regueira d´Ovella que contra Os Serrapos , los dos altos que enmarcan la cabecera de esta vatsina. 

Hondonada del circo de Vatsina Bovia, bordeada por la primera leira. 27 julio 2018.

Posee un gran tseirón en su cuenco, con cantos más o menos gruesos en el centro y gravas en sus lados, estando muy marcado en su parte derecha que había sido la más horadada por el glaciar. La presencia de piedras finas (gravas) ha permitido la colonización por parte del bedul en su lado derecho, el más avesíu, y por el quercus orocantabrico en su ladera izquierda, que están fragmentando el tseirón. Separado del cuenco en la ladera izquierda de la vatsina hay otro gran tseirón , este solo de gravas finas con su característico color blanquecino, que salta el teso y penetra algo en la Vatsina Bedulín y que se encuentra totalmente rodeado por matas arbustivas de roble orocantabrico. 

Las Leiras, una debajo del Pico Regueira d´Ovella y la otra en el teso de Os Serrapos. 27 julio 2018.


Segunda Leira sobre el teso de Os Serrapos y basculando algo contra la Vatsina Bedulín. 27 julio 2018.

Son Las Leiras, un topónimo galego al que los que falaban bable occidental solo le cambiaron el artículo ("as" por "la"). No necesitaba más cambios pues todos entendían su significado y además así se mantenía la honda belleza del nombre, o al menos eso es lo que a mí me parece. Los topónimos galegos son también bellos, muy bellos. Escuchad como suenan algunos en la lírica voz de Amancio Prada cuando canta: "adios ríos, adios montes, adios regatos pequenos...", los versos de la gran Rosalía de Castro. La belleza no conoce de distingos, de idiomas, de patrias, de nacionalidades...Creados para separarnos y enfrentarnos los unos con los otros y así hacer perdurar la dominación y la explotación. La belleza está ahí y solo tenemos que abrirnos a ella y disfrutarla.

El abedular dominaba en la parte alta de la Vatsina Bovia, pero luego retrocedía hacia el teso con la Vatsina Pielago. Vuelve con fuerza en la siguiente vatsina, la Vatsina Bedulín, donde hay un auténtico bosque de bedules. Aún son jóvenes pues seguramente fueron talados, pero con una densidad más que notable, algo a tener en cuenta porque es la última gran masa de estos árboles pues a partir de ahí es el solano el que limita su presencia, siempre en pequeño número, a lugares algo más húmedos o a donde otros árboles le brinden una menor insolación. Su importancia ya fue notada por los lugareños, algo que percibimos precisamente por el nombre que le pusieron. Curiosamente los de Alguerdo le llamaban O Bedular, un topónimo ya castellanizado pero que constata la extrañeza que les causaba ver tantos abedules en un solano. 

Justo en el centro Vatsina Bedulín. 27 julio 2018.

Esta vatsina, como la anterior Bovia y la posterior La Penona La Veiga Los Trabóis, es estrecha y poco marcada en el terreno, abriéndose algo más en su cabecera, donde Os Serrapos (1.543 m.) y el Pico La Lagúa (1.546 m.) la enmarcan. 

Partes altas de la Vatsina Bedulín. 27 julio 2018.


Partes inferiores de la Vatsina Bedulín, al lado del Ríu La Candanosa. 27 julio 2018.

Os Serrapos es un topónimo plenamente galego y no se si los del valle de Munietsus lo conocían. Yo lo he tomado prestado de la toponimia de Valdebóis, que lo localiza en ese lugar. Sí conocían los de Mual su versión en singular, El Serrapo (O Serrapo) que ya hemos visto, separando las partes altas de Regueira Las Tsagunas del valle La Candanosa. En ambos su vinculación con un pequeño tramo de la sierra o con uno de sus ramales, también pequeño, es algo más que evidente. Algo parecido ocurre con el Pico La Lagúa, llamado así porque a sus pies está la Lagua de Pena Belosa, ya en la vertiente de Valdebóis.

Lo que sí testimonian todos estos topónimos galegos, o levemente modificados, es que estos terrenos serranos, con mucha penetración en el valle de Muniellos, eran explotados y utilizados desde tiempos inmemoriales por comunidades que utilizaban la lengua galega. Gentes de Alguerdo y Valdebóis aquí en el Ríu La Candanosa, dos bellos pueblos de Ibias. Munietsus también es Moelos (nombre del Monte para los de Ibias) y es de justicia el reconocerlo. La toponimia nos ayuda a desfacer este entuerto, de ahí que sea tan apasionante y tan necesaria su conservación así como su estudio. En ella está sedimentada una parte de nuestros orígenes, siendo un aliado imprescindible, poco reconocido y usado, en la reconstrucción de nuestra Historia pasada. Una auténtica desgracia el que esté condenada a su desaparición, si es que ya no lo está en la actualidad. ¿Cuántas bellas palabras se están perdiendo en la noche de los tiempos?. Con ellas nuestros ancestros nos describían el paisaje y otras muchas cosas, que les había tocado vivir. Y se está perdiendo también, aunque se conserve el nombre, su localización en el espacio, algo que nos ayudaba a entender más a fondo su significado. ¡En fin...!

Sierra "palante" ya estamos en una de las más bellas estampas de toda esta zona, o al menos eso es lo que a mí me parece: La Penona. 

La Penona. 27 julio 2018.

En frío La Penona son dos afloramientos rocosos, como tantos otros de los que existen por nuestros montes. En Munietsus la roca predominante es la cuarcita, una roca muy dura, tanto o más que el granito o el mármol. Es una roca metamórfica de origen sedimentario, es decir se formó a través de la sedimentación de arenas ricas en cuarzo que fueron sometidas a altas temperaturas y altas presiones, provocando su recristalización. Lo normal sería pensar que la sedimentación acabe formando capas o estratos, en disposición horizontal, unas encimas de otras. Pero esta disposición original se vio afectada por los movimientos tectónicos.

Veréis, la capa rígida de la corteza terrestre, emergida o sumergida por mares y océanos, no forma un "continuum" rodeando el planeta. Más en profundidad esa masa sólida está cuarteada, formando placas tectónicas. Algunos dicen que esas masas flotan sobre un interior del planeta de naturaleza más líquida: el magma y que se mueven. En unos sitios se acercan y en otros se separan y al hacerlo provocan que unos trozos se levanten y otros se hundan. Los estratos rocosos responden, en función de su propia naturaleza, de muy diferente manera a las presiones a las que se ven sometidas. Unos se pliegan formando ondulaciones, otros se quiebran y se disponen de muy variadas formas.

También es normal que la cuarcita presente una estructura uniforme, formando un bloque, grandes bloques muy compactados. Pero en algunos casos y fiel a su origen sedimentario, aparece formando estratos. Como ocurre aquí en La Penona. Estratos quebrados y muy ladeados, dispuestos casi de forma vertical, que creo no haber visto de una forma tan clara en ningún otro lugar de la Reserva. En Munietsus la cuarcita, muy erosionada, formó inmensos farallones, grandes moles y preciosas agujas en donde no se aprecia banda alguna. 

Estratos inclinados de La Penona. Foto Google.


En el centro los dos afloramientos de La Penona, uno con sus estratos ladeados. Foto Google 


Cuarcita con sus estratos dispuestos en vertical de forma muy clara, cerca de Valmayor fuera de la Reserva en el camino de Las Tablizas. 14 agosto 2022.

Las primeras bandas de La Penona (las superiores) apuntan de forma ladeada hacia el cielo, con hermosos salientes. El estrato que las precede parece ser menos rocoso y en él ya se ha instalado el arbolado. Tras este estrato algo hundido La Penona vuelve a izarse en una forma más rechoncha y de naturaleza totalmente rocosa. La vegetación sigue esa forma ladeada de los estratos, asentándose preferentemente en esa banda menos pétrea. Y el regato que ha ido horadando esos suelos rocosos también lo hace, para luego girar y bajar al valle principal. 

Estratos inclinados de La Penona que nacen en la Vatsina Bedulín y afloran en la Vatsina La Penona. 27 julio 2018


Fijaros como la Vatsina La Penona gira, obligada por los estratos inclinados. 27 julio 2018.

Al estar sobre la misma cima de la sierra, la parte que vierte sobre Munietsus, muy pendiente por cierto, es como un corte estratigráfico en el terreno, que nos permite ver de forma inmejorable esa disposición y esos estratos.

Si vais algún día a las Tsagunas de La Candanosa haréis bien en pararos, en el fuerte repecho que hay tras el cruce de sendas de Vatsina´l Piélago, eligiendo un lugar con buenas vistas, y volverse a contemplar el caprichoso y bello paisaje de La Penona. Además La Penona no se encuentra sola. Sierra arriba, contra el Pico Regueira d´Ovella, se intuyen los circos glaciares de Bovia y Piélago, pero de una forma imprecisa porque no tenemos la perspectiva necesaria, confundiéndose con las partes superiores de las vatsinas. Viéndose también los níveos tseirones, o parte de ellos, de Las Leiras, refulgiendo cuando el sol les pega de lleno. Sierra abajo se ven los tesos y bellos tseirones de la Vatsina Da Eira y sobre todo se ve como el arbolado, exuberante en el valle ya ha llegado a lo alto de la sierra, en Bedulín y La Penona. 

La Penona y varias vatsinas de La Candanosa. ¡Deslumbrante!. Foto Javier Pérez. 2012.

Toda una lección de la lucha y del triunfo de la arboleda en un medio tan hostil y tan bello como este. Recuerdo cuando el arbolado comenzó a prosperar en los agrestes y secos cerros que dividen las vatsinas y como las hojas de sus árboles se secaban mucho tiempo antes que las de sus vecinos instalados más cerca de los cauces y de las vertientes derechas de las vatsinas. La falta de suelo y de humedad reducía su ciclo vital de crecimiento. Pero ahí siguen y en la actualidad ya no hay tanto contraste y seguro que en adelante lo sea menos aún. El arbolado ha mejorado el suelo, tapizándolo, evitando la insolación que casi lo "chamuscaba" y reteniendo durante más tiempo el agua que cae del cielo como maná prodigioso.

Os recomiendo hacer la parada en la subida. En la bajada lo tendréis de frente, más a la vista, pero casi que no lo veréis pues la pendiente del repecho os obligará a no despegar la vista del suelo para ver donde pisáis, no vaya a ser que un traspiés o un resbalón os haga besar el suelo, sentaros dolorosamente en él o rodar un poco por la empinada ladera, algo peligroso y que a nadie le gusta experimentar.

Yo cuando caminaba como un "animal" (en toda la amplitud de su significado) había adquirido la rara habilidad de caminar sin apenas fijarme en el suelo, sobre todo cuando realizaba excursiones de largo recorrido y lo hacía en solitario. Una simple mirada de reojo me bastaba para ir acoplando mis pies a las irregularidades de este. Irregularidades que son como el pan nuestro de cada día por las sendas que transitan por Munietsus y que nos hacen pensar que estamos andando más de lo que dicen las mediciones.

11/30/2022

El Monte y el guía de Munietsus 96. La Bovia del Munteiru

Pradón de L´Armadina y Pena L´Armadina. 28 julio 2018.

Por debajo de la laguna "O aguayo d´Alguerdo" se empieza a abrir el cuenco donde estuvo asentado un buen circo glaciar, prolongado hacia abajo en otro de menor tamaño. Sobre ese terreno sobrehundido hay instalado un buen bosque de bedules, sobre todo en el centro del cuenco y todo su lado derecho, con algo de penetración hacia la parte baja del otro curso del Piélago donde el cuenco inferior se ladea bastante. Por contra la vertiente izquierda está mayormente ocupada por un tseirón que tal vez formara parte del área llamada Las Leiras, que luego veremos. 

Vatsina´l Pielago con sus dos circos glaciares. 27 julio 2018

El bedular ya llega casi a lo alto de la sierra, lo que es una buena noticia no solo para Munietsus si no también para Valcárcel. En este último en su vertiente izquierda (la que da contra el ramal del Pico Candanosa) sobreviven varias colonias de arbolado en medio de suelos bastante agrestes, que tal vez les hayan ayudado a sobrevivir a los recurrentes incendios que azotan Ibias. Al haber menos vegetación rastrera, las llamas no lograron alcanzarles o si lo hicieron no lograron quemarlos a todos. Es llamativo, el arbolado sobrevive en algunos de los peores suelos, aunque por fortuna también lo hay entre la braña d´Alguerdo y A Regueira da Lagua. Si desaparecieran los fuegos, todas estas laderas altas del Valcárcel se irían colonizando con buenos albares y bedules. No olvidemos que estas zonas, que vierten al Río Ibias, son hermanas de las que vierten al Riu Munietsus y para prosperar solo necesitan que las dejemos en paz.

Pegada a la Vatsina piélago está la Vatsina Bovia que asciende hasta la Bovia del Munteiru, una curiosa colladina donde confluyen tres tramos serranos. Dos de la sierra que deslinda Munietsus (entre el Pico Regueira d´Ovella y Os Serrapos) y un tercero del ramal que lleva al Pico Ciallo. 

Topónimos del entorno de la Bovia del Munteiru.

El cutsau de La Bovia (o Bobia, Gobia) deriva del latín bos-bovis, que significaba lugar apropiada para el ganado bovino (toros y vacas) y dicen que siempre se localiza en pasos naturales entre montes, con camperinas, fuentes y pequeñas lagunas. Aquí había una fuentina del lado que vierte al valle de Pena Belosa, donde se amplía el cutsáu en un terreno algo más tendido. Y laguna pequeña tenemos los dos aguayos (el de Alguerdo y el de Valdebóis) que están muy cerca de La Bovia.

La Bovia del Munteiru era pues un paso natural entre tres montes: el de Munietsus, el de Alguerdo (Valcárcel) y el de Valdebóis (Pena Belosa) que permitía un accesible tránsito tanto de animales como de personas. Este paso resaltaba en el entorno tan escabroso que le rodeaba, de ahí que dispusiera de nombre propio. Del lado de Munietsus las crestas de Os Serrapos y La Penona, el enorme y rocoso Pico Regueira d´Ovella, los circos glaciares de Piélago y Bovia con su crispado relieve, los grandes tseirones de Las Leiras y lo vertical de sus laderas, hacían difícil el tránsito por ellas. Es significativo que los de Alguerdo, los chocarelos, llamaran "O Penedón" al espacio existente entre O Pélago y La Penona por esta vertiente. 

Circos glaciares de la Vatsina´l Piélago y de la Vatsina Bovia, donde Las Leiras. foto Google.

Por su parte el Vale de Pena Belosa no es menos escabroso que esa parte de Munietsus. En su vertiente izquierda destacan los cortados de Pena Belosa, por encima de su circo glaciar, imposibles de superar, mientras que en su vertiente derecha hay una descomunal peñasca y un gigantesco tseirón. Y qué decir de Pena Belosía, el "vale" pegado al de su hermano Pena Belosa, con sus ariscas y peñascosas trincheras y sus verticales cortados.

El de Valcárcel también es un valle escabroso, con circos glaciares como el de A Regueira a Lagúa, al pie de O Pélago, aunque del lado que linda con el ramal de Ciallo, que llaman Francedo quizás sea el menos accidentado, aunque eso sí, muy pendiente.

A nivel ganadero este paso de La Bovia solo podía ser utilizado por los pueblos de Alguerdo y de Valdebóis. Ningún pueblo del lado de Muniellos tenía intereses en esta zona. Tanto las brañas de Oubachu como la de Pousada Rengos  quedaban muy lejos de aquí.

Los de Alguerdo tenían dos posibilidades para acceder a las camperas y pastos de La Bovia del Munteiru y del resto del ramal de Ciallo, partiendo de los verdaderos centros neurálgicos de su cabaña ganadera, es decir desde sus dos brañas. Desde la Braña de Alguerdo podían utilizar la buena senda o camino que unía esta braña con la del Fresno, subiendo por ella hasta cerca del cutsáu (1.457 m.) donde está A Buqueta do Ciallo (llamada A Boqueta da Colada por los de Valdebóis), otro paso aunque más estrecho que descendía por Pena Belosa bordeando los cortados de la gran pena. Ya desde allí podían acceder a todo el entorno del Pico Ciallo y desplazarse al otro cutsáu de La Bovia e incluso cruzarlo y cresteando bajar a O Pélago. Desde su braña de Munietsus, A Veiga dos Trabóis, tenían primero que subir a O Pélago y desde allí subir al peñascoso aunque ancho Pico Regueira d´Ovella, para luego pasar por La Bovia y acceder a su cutsáu y al de la Buqueta do Ciallo.

Los de Valdebóis también tenían dos posibilidades. Ambas partían de su braña de Pena Belosa. Una subía por las camperas de la braña hasta la laguna y continuaba por el centro del valle hasta salir al cutsáu de La Bovia. La otra partía casi en llano hasta debajo del gran tseirón de la vertiente derecha del valle, allí volvía al centro y pasaba por encima mismo de la laguna, continuando por debajo de Pena Belosa para salir por la Buqueta al cutsáu de Ciallo. Esta última senda fue muy utilizada por los de Alguerdo para llegar a la carretera del Counio, tras su construcción, que pasaba al pie mismo de la Braña de Pena Belosa. Donde cogían la línea, el autobús que unía S. Antolín de Ibias con Cangas del Narcea, cuando tenían que ir a uno de esos lugares.

La segunda palabra del topónimo "La Bovia del Munteiru" puede tener dos significados. Munteiru es la versión en bable occidental de la castellana montero, que en gallego sería monteiro. Uno de sus significados tiene relación con la montería, o sea con la caza mayor. Una batida donde participaba el montero, ayudado por perros, y los cazadores que abatían las piezas. Los monteros buscaban a los animales y los hacían salir de sus encames (lugares donde descansaban) y los obligaban a dirigirse a la zona donde estaban apostados los cazadores. Los animales trataban de huir por los pasos naturales que existen entre los montes, ya que por allí podían hacerlo a mayor velocidad, sin saber que alguien los estaba esperando.

En sus desplazamientos todos los animales (incluido el ser humano) tratan de minimizar los esfuerzos, para ahorrar energía, procurando circular por los espacios más favorables. Incluso utilizan sendas o caminos de origen humano, sobre todo los depredadores, para desplazarse más rápido, de ahí que se vean en ellas muchas de sus deposiciones. Reutilizando asimismo sendas creadas por ellos mismos con su continuo trasiego. Está práctica es mucho más acusada cuando el relieve se vuelve escabroso. En tesos y sierras muy crespudos siempre suele haber algún paso natural que favorece el trasiego. Los paisanos de antaño llamaban "buqueta" (o boqueta) a los pasos más estrechos y "bovia" a los más anchos y sabían que los animales salvajes los utilizaban asiduamente.

En Munietsus, además de sus bosques, siempre hubo mucha fauna silvestre, susceptible de ser cazada. No solo se cazaban animales que luego se podían comer (corzos, rebecos, jabalies, ciervos hasta que se exterminaron...) si no también las llamadas "alimañas" (lobos, linces, osos, zorros...), perjudiciales, según los cazadores, para el resto de la fauna salvaje, y sobre todo para el ganáu de los campesinos. Sin olvidarnos del aprovechamiento de las pieles, vendidas en las ferias de forma clandestina a tratantes de este producto. Téngase en cuenta que hasta la creación de las granjas de visones, la industria peletera se surtía de este tráfico ilegal.

La clase dirigente, a la que pertenecían los propietarios de Muniellos (los "señores" condes y los posteriores banqueros y empresarios) siempre fue muy aficionada a la caza, como signo de ostentación. Ellos y sus "amigotes", también de las clases pudientes, eran los que se apostaban y esperaban cómodamente a que la caza se pusiera a tiro. Los Munteirus eran los lugareños. Básicamente los de Mual, que levantaban y luego transportaban las piezas abatidas. La caza de los lugareños era de otro tipo.

Hasta la proliferación de las escopetas y otras armas de fuego, fechadas en los años sesenta del pasado siglo merced al crecimiento económico derivado de las explotaciones carboníferas, pocos eran los campesinos que las poseerían. Y si históricamente retrocediéramos en el tiempo llegaríamos a épocas en las que no habría armas de fuego. La base de su caza era la que provenía de las "armadas" (trampas para capturar animales) con instrumentos muy arcaicos, como las lazadas y los cepos, que se colocaban precisamente en esos pasos que mencionábamos. muy al alcance de la mano de cualquiera por menguados que fueran sus recursos, ya que ellos mismos las elaboraban.

En Munietsus tenemos varios topónimos relacionados con esta modalidad de caza (caza indirecta y ciega porque nunca se sabe que animal puede verse afectado). Destacan los que hay entre el Regueiro Bisnuevo, en ambos márgenes, y el faéu que precede a Penas Negras. Los numerosos praus y veigas de Bisnuevo eran zonas irresistibles para los herbívoros que vivían y se refugiaban en el bosque. Habiendo herbívoros también es lógico suponer que no faltaran sus depredadores.

El teso que desde Pico Tsuis deslinda al regueiro se llama El Teso L´Armadina. Volteando el teso en las partes bajas está El Campu L´Armadietsa y abajo del todo, haciendo deslinde con el Monte Mual, tenemos la Pena L´Armadina, una peñasca que se levanta por debajo de un excelente paso natural, en donde se instaló el trazado de la antigua pista maderera, beneficiándose de la forma del terreno. Por no hablar del mayor prau de la zona, El Pradón de L´Armadina, ya en terrenos de Mual.

Teso L´Armadina que desde Pico Tsuis, parcialmente tapado por la niebla, separa Bisnuevo del resto del Monte Munietsus por su parte avesía. 28 julio 2018.


Último rellano bajando del Teso L´Armadina. 14 agosto 2022.

 

Pena L´Armadina, pegada a los dos praus inferiores de Bisnuevo, uno ya muy tomado por la vegetación. 28 julio 2018.


Paso natural, muy acentuado al crear la pista maderera, situado en la parte de arriba de la Pena L´Armadina y actualmente en desuso y desfigurado. 14 agosto 2022.

Todas las armadas de estas zonas habían sido instaladas por papudos que periódicamente las visitaban para recoger a los desdichados animales que habían caído en ellas. Al llevar arrendados al señor conde los praus y pastos de esta zona y las brañas de altura (El Cutáu, La Veiga La Chunal-La Fulgueirina y las progresiones de La Veiga Vieja del Tesu´l Páxaru) y posiblemente de La Veiga Bisnuevo, los papudos tenían plena libertad para entrar y salir de Bisnuevo cuando lo desearan y luego por su cuenta habrían instalado las armadas. Trampas de las que seguramente la guardería e incluso los Toreno tendrían noticias y de las que preferían hacer oídos sordos, pues lo que sobraba entonces en aquel monte eran los "bichos". Pero los papudos no tenían libertad para acceder a otros lugares del Monte, lo que no impedía que muchos cazaran allí de forma furtiva.

Más difícil es saber quien se beneficiaría de la Armada del Madreñeiro, situada también en un paso natural del Cutarrón de La Candanosa, entre el Ríu Las Fayonas y el valle de La Candanosa. En pleno monte y alejada de cualquier pueblo del entorno.

Es difícil pensar que antes de que se realizara la carretera del Counio, los "haraganes" (los "señores") pudieran desplazarse a pie a un lugar tan alejado como era el de La Bovia y es seguro que el topónimo sea de tiempos anteriores. Es impensable que estos "señoritos" estuvieran preparados para estar media jornada pateando el monte para llegar a los apostaderos. Lo suyo era hacerlo en lugares más cercanos a Las Tablizas, como El Teso´l Retén en el entorno de las partes bajas de Fonculebrera o en El Veladeiru, entre Penas Negras y el inicio del Ríu Tixeirúa, por poner dos lugares con topónimos relacionados con esta práctica. Hasta allí eran llevados por los munteirus locales, que en ocasiones como ya he dicho en otro lugar, les ayudaban, cargando con ellos al hombro, a sortear los lugares escabrosos o los cursos fluviales. 

Desde el Teso´l Retén las vistas son espectaculares y también un buen lugar para cazar apostado. 26 julio 2016.


Vatsina Veladeiru, antes de entrar en Tixeirúa. El Veladeiru La Zreizal y la Buqueta La Zreizal por encima de las penas que se ven. 26 julio 2016.

Tal vez el topónimo Munteiru pueda relacionarse con antiguas batidas comunales de los vecinos de un mismo pueblo o de una misma zona, sin duda de la parte de Ibias, de Valdebóis, Alguerdo...

El otro significado de Munteiru está relacionado con el mundo de la ganadería, tan importante en las comunidades rurales que nos precedieron. El Munteiru era una especie de alcalde en las brañas. Se dice que representaba a la autoridad y el orden establecido, velando por su mantenimiento, pero seguramente era un vecino más, elegido por el resto para dirimir y solventar conflictos que se podían dar en el contexto de las brañas.

En La Bovia, lugar de confluencia de tres montes distintos y con propietarios también diferentes, los conflictos podían estar a la orden del día. El acceso y explotación de las excelentes camperas del ramal del Pico Ciallo hacía necesario que tanto los paisanos de Alguerdo como los de Valdebóis estuvieran de acuerdo sobre su uso al constituir el cerro el deslinde entre sus Montes, siendo el Munteiru el encargado de que se cumpliera lo acordado.

Podéis elegir el significado que más os convenza, yo todavía sigo sin tenerlo claro del todo, pero a fin de cuentas ambos están ligados al monte y nos ayudan a entender lo importante que este era en tiempos no tan lejanos.

11/15/2022

El Monte y el guía de Munietsus 95

 

Pico Regueira d´Ovella. A su izquierda Vatsina´l Piélago. 27 julio 2018.

Es curiosa y engañadora la cabecera del Ríu La Candanosa. Yendo hacia Las Tsagunas, cuando llegamos al centro de la Vatsina Piélago, justo donde se encuentra la senda de Fonculebrera con la que sube pegada al río, parece que hemos llegado al curso principal de este valle, donde finaliza el solano y comienza el avesíu (a nivel general ya que al haber otros afluentes y otro valle, cada uno tiene luego su propia orientación). La unión de las sendas, la buena conformación de la vatsina y su manifiesta doblez, contribuyen a esa sensación. Continuando hacia Las Tsagunas, muy cerca de esta vatsina, nos encontramos con un buen curso de agua, mucho mayor que el anterior, pero que al no conformar una buena vatsina, ya que no se aprecian sus dos vertientes no le prestamos mayor atención que la de procurarnos unos buenos tragos de agua. 

Antiguos carteles en la Vatsina Piélago, el de la izda indica la bajada a Las Tablizas, río abajo, el de la dcha la continuación hacia las tsagunas. 26 julio 2016.

El agua no suele mentir, el relieve si puede engañarnos cuando no disponemos de una perspectiva que lo pueda abarcar en su totalidad. Aquel copioso caudal no podía tratarse de una fuente, demasiada agua para que lo fuera. Allí, camuflado en el terreno, está el Vatse La Candanosa cuyas aguas se unen un poco más abajo a las de la Vatsina Piélago y la Vatsina Bovia, conformando desde allí hasta Entramburríus di Murteiru el Ríu La Candanosa. El Vatse La Candanosa es la verdadera cabecera central de este valle, el más largo y el que sube hasta las mayores altitudes de todos los afluentes de este río. La acción del glaciar de valle se nota más en la Vatsina Piélago, por donde ascendía algo, quedando el Vatse La Candanosa algo ladeado de su acción excavadora. 

Curso el Vatse La Candanosa, con mucha y refrescante agua. 27 julio 2016.

 A partir del Miradoiro el vatse ya se hace más evidente, al haberse instalado en él otro gran circo glaciar, casi tan grande como el del teatro de Las Tsagunas. Por arriba llegaba hasta la misma sierra, pero aquí debido al poco volumen y peso que alcanzó la nieve helada solo dejó su huella en algunas pozas que de vez en cuando salpican el terreno. Por el Este llegaba casi a unirse con el de Las Tsagunas, separado de él por el delgado y suave cerro de El Serrapo. Por su parte el teso que separa el vatse de la Vatsina Piélago marcaría su límite por el otro lado (Oeste y Norte). 

Vatse La Candanosa y parte de la Vatsina´l Piélago. Foto Ástor. Julio 2017.

El circo dejó marcados dos grandes rellanos, creados a diferente altitud, pero no consiguió crear cubetas motivo por el cual no hay lagunas. El rellano más bajo está sobre los 1.360 m. de altitud y el más alto sobre los 1.460-1.500 m. En ambos rellanos abundan los tseirones. Estos al igual que otros que salpican las dos vertientes del valle, son mayoritariamente de piedra fina.

Como en el caso de La Regueira Las Tsagunas en su cabecera, toda esta zona del Vatse La Candanosa es de dominio del abedul, que está en pleno proceso de expansión. En la época de mis primeros años de guía, el abedul ya había conseguido establecerse en el primer rellano, aunque de forma muy somera. En la actualidad ya está presente en el segundo, mientras que por debajo ya existen bosquetes con una densidad aceptable, como demuestra el instalado en el rellano de detrás del Miradoiro. Además el bedular ha llegado para quedarse, siempre y cuando no haya incendios, ya que además de colonizador el abedul es el árbol propio de esta zona y no se verá desplazado por ningún otro. 

Coronando toda esta zona se halla el Pico Candanosa, con una altitud dispar según los mapas. El del ICONA lo sitúa a 1.675 m. mientras que el de la Reserva de colores hipsométricos lo hace a 1.680 m. Sobre este pico hay varias dudas que conviene aclarar. Está señalizado, con su horripilante mojón encementado, como vértice geodésico, algo que sin duda es cierto sobre todo su entorno, pero que no lo es para toda la sierra que bordea Muniellos. En la Bovia de Teleyerba, sobre las camperas de la Braña La Boizuna (A Boizona aunque los de El Vilar de Cendias, sus usuarios, le llamaban Tixeiroa) hay un pico más alto, L´Alto d´Astaca a 1686 m.el auténtico vértice geodésico del Monte Munietsus. 

Detalle del mapa topográfico de 1.953 con la localización del vértice geodésico del Pico Candanosa.


Sierra con el Pico Candanosa. A la Izda Munietsus, a la dcha Ibias. Foto Google.

Por otro lado y más importante que lo anterior, está el hecho de que el pico, propiamente dicho, no se encuentra dentro de la Reserva, o sea no pertenece a Munietsus. Los de Alguerdo no lo llamaban así, si no Pico Cazarnoso. Pero ni Cazarnoso ni Candanosa aparecen en los deslindes más antiguos de los que tenemos constancia relativos a Munietsus, que son los establecidos el 26 de abril de 1.559 por el juez pesquisidor Alonso de Llano. No conviene seguir al pie de la letra este deslinde, muy favorable para el propietario de Muniellos, pues como se demostró posteriormente, robaba una parte del Monte Mual y las cerca de 600 hectáreas del Monte Oubachu enclavadas dentro de los límites naturales (aguas vertientes) del valle de Muniellos pero pertenecientes al pueblo.

Pero en la zona que nos concierne ahora el deslinde no mentía. Decía: "...y de allí (Bovia de Teleyerba) va a la sierra abajo con la Cimera de Sexto Gordo y a la Piedra Valcarce, a la Bovia de Montero, todo aguas vertientes que parte con los concejos de Cangas e Ibias...".

La realidad física nos muestra claramente que el Pico Cazarnoso no se halla en el deslinde de aguas vertientes. Los altos serranos van conectando con los diferentes ramales o cerros que forman los valles existentes en sus dos vertientes. En la zona que nos interesa sale un cerro en dirección a Ibias que al poco de iniciarse posee una elevación mayor que la de todo su entorno. Ese es el Pico Candanosa o Cazarnoso, ya en tierras de Ibias. 

Detalle del mapa del ICONA, con el pico fuera de la Reserva.

El deslinde de aguas vertientes lo marcan el Pico Valcárcel y la Piedra Valcárcel. En el primero hay un rellano y un teso, detrás de una poza, desde allí se ven Las Tsagunas. Por su parte La Piedra Valcárcel, que si se menciona en el deslinde de El Coto Redondo de Muniellos, es un pico al que los de Alguerdo llaman Pico do Angarisal. 

Altos de La Candanosa, en rojo Pico Candanosa, en negro Pico Valcárcel y en azul Piedra Valcárcel. Foto Google.

Si alguien sigue teniendo dudas que se fije a fondo en el deslinde que aparece en los mapas de la Reserva o en los topográficos que siempre sitúan el Pico Candanosa fuera del área de Muniellos. Aparece reflejado por constituir un punto importante (vértice geodésico) pero siempre claramente fuera de la Reserva.

La que parecía ser la vallina central de la cabecera del Ríu La Candanosa, la Vatsina Piélago (o Vatsina´l Piélago), no es tan larga como El Vatse La Candanosa y está conformada a su vez por dos vatsinas. La que da contra El Vatse es más alargada pues sube contra terrenos a mayor altitud. Está muy poco marcada sobre el terreno, pero se nota muy bien porque está muy desarbolada. La principal es la que recibe realmente este nombre y es la que sube hasta una collada )1.473 m.) entre La Piedra Valcárcel y el Pico Regueira d´Ovella. 

Vatsina´l Piélago. Parece que una senda muy marcada en el tseirón, bajaba del Orriu Valcárcel a una campera de las muchas que antes había por aquí. 27 julio 2018.

El nombre es la adaptación al bable occidental de "o Pélago", nombre galego que los de Alguerdo utilizaban para referirse a la collada (colada en ibiao. El gentilicio de Ibias no es ibiano o ibiense si no ibiao o ibia), motivado por la presencia en ella de una pequeña laguna, justo antes de iniciar la subida al Pico Regueira d´Ovella. Pélago (en galaico) o Piélago (bable occidental) hace referencia precisamente a eso, a una poza, relativamente grande, de agua estancada y con cierta profundidad. Es un vocablo antiguo, totalmente fuera de uso en la actualidad, tanto que ya nadie, al menos de nuestra generación o de la que nos precedió, conoce su significado.

Los de Alguerdo para referirse a ella utilizaban "o aguayo d´Alguerdo" para diferenciarlo de otra pequeña laguna cercana "o aguayo da Pena Velosa", una laguna venida a menos por un proceso de colmatación. Pero los antiguos si sabían que se trataba de una laguna ya que en la vertiente que hay hacia Ibias, Valcarcel, y subiendo hacia ella está "a Regueira da Lagúa". Los asturianos del valle del río Mual extendieron el ámbito que abarcaba el topónimo o pélago para referirse a la vatsina que tributa en el Ríu La Candanosa.

Es una laguna a medio camino, en cuanto a su tamaño, entre la segunda y la cuarta tsaguna de La Candanosa, más pequeña que la segunda y mayor que la cuarta.

¡Lo qué son los mapas y lo útiles que nos pueden ser!. Ni en el mapa del ICONA ni en el de la Reserva de colores hipsométricos aparece señal alguna de esta tsagunina. Pero si aparece en el topográfico del IGN (Instituto Geográfico Nacional) de 1953 de escala 1: 50,000 (curiosamente en el del Ejercito, de la misma escala y realizado pocos años después, en 1959, tampoco aparece) en la que la llama "La Laguna de Muniellos". Puede pasar desapercibida para el que no conozca a fondo la zona, creyendo que se refiere a las de La Candanosa, y la escala, tan elevada del mapa tal vez le impida ver el punto azul que aparece en él y que la localiza. Pero sí, en él sí está y además correctamente situada. 

Detalle del mapa de 1.953. La llamada Laguna de Muniellos es el aguayo de Alguerdo (O Pélago).

De las seis tsagunas que hay en el Monte Munietsus, esta es la situada a mayor altitud. Según los datos del mapa del ICONA, el más detallista de los que poseo, las Tsagunas de La Candanosa tendrían los siguientes: la primera 1.320 m., la segunda 1.400 m., la tercera 1.431 m. y la cuarta 1.458 m. . La de La Boizuna (Tixeiroa) 1.419 m. y esta de o Pélago 1.473 m. siendo además la única enclavada en el cordal serrano, ya que todas las otras están en ladera, en rellanos de origen glaciar, siendo su origen también glaciar. Su situación en un cutsáu permitiría una mayor acumulación de nieve, capaz de horadar una cubeta. En los picos y resto de la sierra, la nieve no lograría espesores grandes ya que el viento la haría desplazarse hacia la ladera, excavando solo pequeñas pozas que enseguida se secan.

Muy cerca de la laguna y ascendiendo un poco en dirección a La Piedra Valcárcel, en un lugar donde aflora más la roca madre, está L´Orriu Valcárcel, un topónimo puesto por los del valle de Mual ya que los "pinchaburras" o "chocarelos" (gentilicio de los de Alguerdo) desconocen este nombre. La erosión glaciar y sobre todo la periglaciar dejaron en resalte dos o tres bloques cuarcíticos, muy visibles como en el resto de los casos, desde la parte del valle de Muniellos. Vistos desde abajo y echándole imaginación al asunto, su silueta recuerda la de los pegotsos de piedra que sustentan un orriu, una construcción de madera destinada a preservar de los roedores y de la humedad la carne y los productos agrícolas que se cosechaban, mayormente los cereales. A nuestros tatarabuelos, que eran eminentemente prácticos, tampoco les faltaba imaginación. 

L´Orriu Valcárcel es el puntito que se ve en el cutsáu de O Pélago, entre el Pico Candanosa y el Pico Regueira d´Ovella. Julio 2017.

En varios de los topónimos que estamos viendo y tratando de explicar aparece "Valcárcel", que como indica el comienzo del nombre ("Val") hace referencia a un valle, una contracción muy frecuente no solo del galego si no también del astur-leones y del castellano. Un valle de Ibias que linda con el Monte Muniellos (y con el de Valdebóis). Las cabeceras de este vale, abarcan desde el Pico Candanosa hasta el Pico Regueira d´Ovella (en realidad llegan hasta el Pico Ciallo aunque ya fuera del deslinde con Munietsus) y las partes altas de los dos cerros que deslindan el valle. El cerro que nace antes del Pico Candanosa, pese a tener un inicio muy alto, no tarda mucho en desplomarse rápidamente hacia el Río Ibias. 

Cabecera de Valcárcel, desde el Pico Ciallo (violeta) hasta el Pico Cazarnoso (rojo).

Por contra el otro cerro, que luego se ramifica en varios más, pese a nacer más bajo, mantiene esas altitudes durante un mayor tramo, lindando con el Monte de Valdebóis en gran parte de él. En sus partes altas forma un buen tsombu, con algunos pequeños cutsáus antes de llegar al Pico Ciallo, nada que ver con las escarpadas laderas del otro cerro que vierten al Valcárcel, siendo una zona muy apta para el pastoreo de sus buenas camperas. Eso si, teniendo cuidado de no meterse hacia el Vale de Pena Belosa, en donde las verticales paredes del circo glaciar de Pena Belosa, que está allí mismo al poco de iniciarse el ramal y su continuación, pueden resultar muy peligrosas.

En la vallina paralela a la escarpada A Regueira da Lagua (con un circo glaciar en su parte superior) y muy cerca del cerro alomado del Ciallo, está la Braña de Alguerdo. Su localización en un terreno pendiente aunque poco pedregoso parece relacionarse con el nacimiento en ese lugar de una abundante fuente, con agua muy fría según sus usuarios. A Fonte Valcarcel servía para regar algunos de los "pradallos" de siega de la braña y para beber animales y personas. 

O Pélago, con su circo glaciar y los tseirones. Pico Regueira d´Ovella y su regueira y Braña de Alguerdo, en la esquina inferior izquierda. Foto Google.

Los "pinchaburras" o "chocarelos" (gentilicios de los naturales de Alguerdo) hablan con pasión de su braña, tanta que un conocido mío y amigo de mi familia de El Vilar de Cendias, Ängel, recientemente fallecido, pidió y consiguió que sus cenizas fueran enterradas en dicho lugar, para que su espíritu pudiera sobrevolar la tierra que tanto amó en su juventud y a la que tanto añoraba. Una gran braña equinoccial cuyas cabañas eran grandes y similares a las casas de los pueblos, con cuadras en la planta baja para que durmiera en ellas el ganáu y encima, separada por tablones, varias estancias. una tsariega para cocinar, rodeada de un precioso escano y lugares donde pudieran dormir las personas. Teitadas con tsousas, nada de xestas, lo que demuestra su importancia. La yerba segada  de los prados era mayoritariamente bajada para el pueblo por un excelente camino carretero. Una lastima que todo eso forme parte del pasado pues los incendios y los aludes de nieve la han borrado del mapa, dejándola semiderruida.

El ganáu podía pastar fuera de los "pradairos" y alguno, no todo porque las vacas parideras y sus crías permanecerían allí, podía progresar por Franceda, en dirección a los altos serranos del Ciallo y La Bovia del Munteiru. Desde la braña una buena senda ascendía suavemente hasta O Pelago, donde volvia a haber una cabana, esta más sencilla y solo para uso del pastor que cuidaba de vacas y caballos que pastaban en verano las buenas camperas que entonces había en la gran collada de O Pelago (un espacio susceptible de ser catalogado también como braña de Munietsus, braña estival situada en los bordes, que pasaría a engrosar su ya elevado número). Por aquí también transitaban vacas, bois y pastores que se dirigían a A Veiga dos Trabóis, su braña arrendada dentro de Munietsus. Parece que el gentilicio con el que se conocía a los de Alguerdo está plenamente justificado, dada su vinculación con el ganáu, lo de pinchaburras se relaciona con los caballos y lo de chocarelos con la choca (chueca o cencerro) que se le ponía a las vacas y toros para saber donde estaban. Aunque hay quien opina que lo de chocarelos es porque les gustaba mucho la juerga o al menos eso es lo que dicen algunos de El Vilar de Cendias.

Valcárcel: 1-Pico Cazarnoso (o Candanosa). 2-O Pélago con su Regueira da Lagúa. 3-Pico Regueira d´Ovella. Foto Google.

No lo sé con certeza, pero en el mapa catastral del IGN (en el Militar del 59 no, pues no es tan detallista como este del 53 del Instituto Geográfico Nacional) por debajo de la braña de Valcárcel aparecen dos construcciones con el nombre de "chozo" que aquí podrían formar parte de un "trousu", una especie de braña pero para el ganáu menudo (cabras y ovellas), tan importante en la antigua cabaña ganadera de Ibias. Algo que se refuerza con el otro componente del topónimo de Pico Regueira d´Ovella. El Pico ya sabemos cual es y la Regueira sería precisamente la que baja cercana a la braña y a los chozos. Otro topónimo "Pico Sextu a Cabra" con el que también se conoce al Pico Ciallo, tiene cerca otro "chozo", que redunda en lo que estamos comentando. 

Detalle del mapa topográfico del 53.

Según los chocarelos el ganáu menudo reciente no pastaba en altura, no pasando de la media ladera, sin llegar nunca a los altos serranos y lo normal era que saliera y volviera al pueblo todos los días. Pero los chozos indican que hubo un tiempo, no muy lejano, en que pasara un tiempo pernoctando en el trousu, fuera del pueblo, algo que está perfectamente documentado en zonas como Sanabria.

En el mapa también se ve como desde Alguerdo salía un camino carretero. como mínimo hasta los chozos, que luego continuaba hasta la Braña de Valcárcel de Alguerdo y como desde la Braña del Fresno de Bustelo salía otro camino o senda ancha que llegaba a la Braña de Alguerdo, que parece sugerir que los altos y lomas de Ciallo pudieran ser compartidos ya que el camino llega antes a los pies de la buqueta de Ciallo (A Boqueta da Colada).

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